El sábado se presta para una salida al teatro con protocolos, pero también con mucho entusiasmo. Fue así que puntocero aprovechó para ver la obra «Génesis» de Ezequiel Sagasti y luego conversar con uno de sus actores: Gastón Ares.

Sobre la obra: un disparatado vínculo de dos hermanos totalmente opuestos. Rubén es un fanático buscador de coincidencias y «Pocha» es una estudiante descreída de todo. Una mañana, un curioso imprevisto les obliga a contactar a alguien para que les saque del aprieto. Sin embargo, mientras que «Pocha» solo desea concentrarse en su examen final, Rubén está convencido de que la persona que vendrá es parte de un poderoso plan supremo que cambiará sus vidas para siempre.

«Génesis» reúne temáticas contemporáneas tales como las teorías conspirativas, el determinismo zodiacal, las frases hechas y las cábalas, para armar con todo ello un cóctel paródico de lo que sería vivir con ese rejunte malinterpretado. Con tintes dulces y cálidos, acompaña a los espectadores a transitar una convivencia irritada con un aire divertido y superador.

Sobre el actor: Gastón Ares. Actor completo por donde se lo mire. Canto, baile, actuación en cine, en teatro y televisión, amante de más de siete deportes y, además, de los malabares. Desde hace 10 años se mantiene en los medios, perfeccionándose cada día. Es un honor tener la posibilidad de entrevistar a un talento sin igual que no solo lo demuestra en lo laboral sino, también, en la calidez de su personalidad.

¿Qué tal, Gastón? ¿Cómo estás?

“Muy bien, muy contento con este regreso en esta segunda temporada oficial pero una tercera porque estuvimos en la Costa antes, pero ahora volvimos al teatro con sala llena, el público contento, agradecido, así que estamos agradecidos. toda la compañía». Gastón nunca olvida la Costa: «En realidad la paso bien, me gusta, visitar amigos, ir en verano y también es donde se pudo actuar después de un año y medio”.

¿Y en la Costa dónde estuvieron?

“En el teatro Cinco Sentidos. Ahí, a pocos metros de la playa de jueves a domingo, toda la semana, nominados a Estrella de Mar, a mejor espectáculo, mejor autor, así que súper agradecidos.”

Si tuvieras que relacionar el surf con el teatro, en este oleaje raro: ¿qué dirías?

“El mar, más allá del surf, lo que te invita es a escucharlo, a sentirlo, porque vos estás adentro de un ser vivo que es más grande que vos y ese ser vivo se mueve solo y tiene sus tiempos, sus olas, sus ritmos y tenés que estar atento a todo, casi casi como a una improvisación en una escena. También es una conexión con uno, bajar revoluciones, aprender a cuándo remar, cuándo hacer la plancha. Creo que en pandemia eso lo relacioné constantemente. También fue por eso ir a la Costa, al mar, llevarme la tabla, pasar tiempo conmigo al aire libre, porque en Capital Federal el tiempo con uno fue más encierro y uno se empieza a comer la cabeza, a no saber qué iba a pasar con la profesión, y acá está uno haciendo ‘Génesis’ después de 8 meses.”

¿Sentís a veces el teatro como un ser vivo?

“Totalmente, porque es una construcción grupal y yo debo estar presente en el aquí y ahora, pendiente, sintiendo, escuchando, viendo el ritmo, la emoción, viendo cómo está funcionando el instrumento.”

El mar y el teatro tienen su desafío y vos elegís esos desafíos.

¿Qué tanto desafío encontraste en el personaje de Rubén?

“Cuando llegaron los primeros textos lo construimos en conjunto mientras al personaje lo íbamos encontrando, en algún punto, el planteo era buscar a un fanático de las coincidencias. Era el otro polo, no era descreído, pero tenía unas creencias más limitantes. Lo que me pasó fue que me empezó a encariñar eso y empecé a buscar, a encontrar mis coincidencias, al punto que fue sanador porque es un prejuicio, y el hecho de poder desbloquearlos me permite saber que tengo el alma un poco más grande que antes, ¿no? Y eso me pareció fantástico y sigo aprendiendo del personaje.”

¿En algún momento el personaje “come” a Gastón?

“Sí. Antes de entrar a escena ya procuro estar en circunstancias. Me dejo llevar por el impulso que me pide el cuerpo, el impulso de, en la escena, querer curar a mi hermana, querer sanarla, y ya entro en esa y el personaje me lleva hacia donde tiene que ir.”

¿Qué tanto de Rubén hay en Gastón?

“Bueno, a mí me gusta ayudar a la gente. En ese lugar hay conexión, yo tengo hermanos también y los amo, y acá me toca amar a una hermana y eso está en mí. Luego, la pasión de Rubén. Creo que este fanatismo lo tenemos todos, yo soy fanático del deporte, de los vínculos. Creo que ahí me empecé a vincular con Rubén.”

¿Y en lo metafísico? ¿Sentís que todo pasa por algo, que todo tiene una conexión?

“Ah yo dejo que el espectador eso lo cierre”, expresa Gastón entre risas.

¿Dónde podemos encontrar la obra?

«Las redes son @genesislaobra. Alternativa teatral, principalmente, y en el teatro NUN en Juan Ramírez de Velazco 419, los sábados 20;30 horas.

¡Últimas funciones y hacemos el cierre de esta segunda-tercera temporada para juntar fuerzas y volver con todo

Además, mi Instagram es @gaston_ares y para quienes quieran tomar clases de teatro les invito a mi estudio de formación actoral “el impulso”, en Rodríguez Peña y Santa Fe, en Recoleta, o virtual porque trabajamos con actores y actrices internacionales. ¡Te diría que de casi todos los países de habla hispana hay una persona formadora!

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Daniela Delachaux.