Luego de casi un cuarto de siglo de negociaciones, y en medio de la crisis entre Estados Unidos y Europa por el intento de anexar Groenlandia a Norteamérica, la Unión Europea (UE) y el Mercosur firmaron este sábado el acuerdo de cooperación para el libre comercio.
De esta forma, se logra el tratado en su tipo entre bloques más importante del mundo: ambos representan más del 20% del Producto Bruto Interno (PBI) global. «Desde el Mercosur queremos que este acuerdo beneficie a los principales destinatarios: a los millones de ciudadanos europeos y latinoamericanos que a partir de su implementación verán mejoras sustanciales en sus vidas», expresó el presidente de Paraguay, Santiago Peña.
Con la excepción de Luiz Inácio Lula da Silva, los presidentes sudamericanos estuvieron presentes en el Teatro José Asunción de Flores en la capital paraguaya para poner la rúbrica del histórico convenio bilateral. Sí participaron los mandatarios de Paraguay, Argentina, Bolivia, Uruguay y Panamá; todos los cancilleres del bloque (Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay) y las principales autoridades de la UE. «Estamos creando un mercado de 720 millones de personas… es el acuerdo comercial más grande del mundo y este es un mensaje muy poderoso», celebró la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. «Cuando dos regiones como las nuestras hablan con una sola voz en el escenario mundial, el mundo escuchará», concluyó.
Más precisamente, «el acuerdo tiene tres pilares: diálogo político, cooperación y comercio. Se trata de un acuerdo ambicioso, amplio y equilibrado, que tiene gran importancia para España y para la UE, desde el punto de vista político, económico-comercial y estratégico», publicó el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa español.
«Al ser Mercosur un bloque de más de 270 millones de consumidores, relativamente cerrado al exterior, la apertura concedida a la UE no tiene precedentes y va a generar grandes beneficios. La Comisión Europea estima que, gracias al desmantelamiento acordado, las exportaciones europeas se beneficiarán de un ahorro arancelario de 4.000 millones de euros anuales, lo que representa ocho veces el ahorro arancelario que ofrece el acuerdo con Canadá. El acuerdo permitirá eliminar numerosas barreras arancelarias y no arancelarias. Mercosur liberalizará el 91% de sus importaciones (91% de líneas arancelarias) y la UE liberalizará el 92% de sus importaciones (95% de líneas arancelarias)», detalla el organismo ibérico.
«En relación con el sector agroalimentario, Mercosur eliminará los aranceles al 93% de las exportaciones de la UE, por lo que el acuerdo supone la apertura de este enorme mercado para sectores muy relevantes para España, tales como aceite de oliva, vino, quesos, frutas y hortalizas o porcino. En contrapartida, la UE liberalizará el 82% de las importaciones agroalimentarias procedentes del bloque de Mercosur e impondrá contingentes arancelarios para aquellos productos más sensibles», amplía.
Asimismo, «en relación con el sector industrial, Mercosur eliminará aranceles al 90% de sus importaciones procedentes de la UE, eliminación que se producirá en 10 años para la mayor parte de los productos. Se beneficiarán más aquellos sectores que tienen un arancel más alto, como el automóvil, los componentes de automóvil, los bienes de equipo, los productos químicos, los productos farmacéuticos o el textil y calzado. En materia de servicios, el acuerdo elimina obstáculos en sectores de gran importancia para España, como los servicios financieros y las telecomunicaciones. Destaca también el sector de servicios de transporte marítimo internacional. Se introducen disposiciones en materia de comercio electrónico, así como disposiciones respecto a la movilidad de trabajadores de perfil directivo y especialista», continúa el texto.
Por su parte, para el Mercosur implica el acceso preferencial a la UE -la tercera economía global-, un mercado de 450 millones de personas y cerca del 15% del PBI mundial.
Finalmente, el titular del Consejo Europeo, Antonio Costa, expresó que «puede que este acuerdo llegue tarde, pero llega en el momento oportuno. No aspiramos a crear zonas de influencia sino esferas de prosperidad compartida, basadas en la confianza, la cooperación, el respeto y la soberanía de nuestras democracias», y «no pretendemos ni dominar o imponer sino promover y reforzar los vínculos entre nuestros ciudadanos y nuestras empresas». Vale destacar que el acuerdo permitiría incrementar el PBI del bloque sudamericano por más de 9.400 millones de euros, mientras que el de la UE sería de 77.600 millones.

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.