El Senado colombiano aprobó en la noche del 10 de junio la ley que prohíbe plástico no reciclable en San Andrés. Sin embargo, y pese a los problemas medioambientales que enfrenta la isla, la medida regirá a partir del 2021.

Una reserva en riesgo

La reserva ambiental de Seaflower ubicada en el archipiélago de San Andrés y Providencia, un área de 180.000 kilómetros que tiene la tercera barrera de coral más grande del mundo, alberga 407 de las 600 especies de peces del Caribe, y está en riesgo. Según la Contraloría General de la República y la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina Islas-Coralina, la isla presenta un riesgo de contaminación no solo del ecosistema sino también de los isleños.

Algo huele mal y no son los desechos

En el informe presentado en el 2018, la contraloría recalcaba la necesidad de utilizar los recursos que se tenían hasta el momento, como una planta de tratamiento de residuos que no se usaba desde su inauguración. Sin embargo, el 30 de marzo el Ministerio de Vivienda inauguró el proyecto RSU, una planta generadora de energía a partir de desechos sólidos. Para este proyecto fue necesaria la inversión de 11.600 millones de pesos por parte de las entidades locales de la isla. De igual manera, el Gobierno destinó una cantidad de recursos para poderla poner en funcionamiento.

Para la Contraloría, lo más crítico es que San Andrés no debería enfrentar este tipo de problemas de contaminación, pues dispone de una planta para el tratamiento de residuos sólidos. Esta construcción es capaz de generar energía a partir de la basura y los desechos que se producen en la isla. Su construcción costó más de 24.000 millones de pesos colombianos y no está en uso. «Pese a que la planta es totalmente operativa y su construcción se realizó hace más de 6 años, no presta ningún servicio a los pobladores», expresó la contraloría en su informe. Se invirtió dos veces en un mismo proyecto o se entregó como nuevo algo que ya estaba hecho.

Iniciativa en espera

Aunque el Senado aprobó la ley que prohíbe el uso de plásticos no reciclables en la isla de San Andrés, se deberá esperar la instancia de conciliación y luego la sanción presidencial. Tiempo en el cual los barcos no podrán disponer de este tipo de residuos sólidos en la isla, turistas y habitantes tendrán hasta el 2021 para reemplazar objetos como pitillos o botellas de plástico por materiales que sean biodegradables.

El senador Guillermo García, cabeza del proyecto y del Partido Liberal, explicó que la iniciativa además protege a la reserva de Biósfera Seaflower, un ecosistema estratégico para Colombia que abarca casi 180.000 kilómetros cuadrados y que alberga el 78% de las áreas coralinas del país. «Hoy los plásticos vienen afectando los ríos y el mar, en su fauna y en su flora, y en Colombia se da el primer paso para empezar a proteger nuestros mares», señaló García a varios medios.