El actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anuló una regla impuesta por su predecesor republicano, Donald Trump. Asimismo, prohíbe la discriminación contra gays y transgéneros en el ámbito de la salud.

Durante su gestión, Trump había definido “sexo” desde una categoría biológica, como el género asignado al nacer y excluía, en consecuencia, a las minorías de una atención médica adecuada. No solo ante tratamientos como la transición de género sino ante enfermedades tales como patologías cardiacas o diabetes.

Tras conocerse el anuncio este lunes, Xavier Becerra, secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HSS) de los Estados Unidos, informó a la cadena de noticias CNN: «Todos, incluidas las personas LGBTIQ+, deberían poder acceder a la atención médica, sin discriminación o interferencia, punto».

En este sentido, Becerra agregó: «El miedo a la discriminación puede llevar a las personas a renunciar a la atención, lo que puede tener graves consecuencias negativas para la salud».

La importancia de este anuncio radica en que las personas del colectivo LGBTIQ+ volverán a acceder a un derecho básico como la salud, sin impedimentos. Además el Estado, a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos, investigará nuevamente las denuncias de discriminación sexual por motivos de orientación sexual e identidad de género.

Finalmente, cabe destacar que, según los datos relevados por el Instituto Williams -expertos en la política LGBTIQ+ en la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA)-, más de 1,5 millones de estadounidenses se identifican como transgénero.