La inmunidad en las personas que se recuperaron de coronavirus podría disminuir rápidamente para evitar que vuelvan a contraer la enfermedad, según un reciente estudio del Imperial College de Londres.

De esta manera y basado en una investigación sobre 365.104 casos, la información que se conocía hasta el momento en relación a las defensas de quienes padecieron COVID-19 este año, está bajo cuestionamientos. Vale mencionar que Reino Unido contabiliza 917.575 casos totales y 45.365 fallecimientos.

“Nuestro estudio muestra que con el tiempo hay una reducción en la proporción de personas que dan positivo en anticuerpos. La prueba positiva de anticuerpos no significa que sea inmune al COVID-19. Si alguien da positivo en la prueba de anticuerpos, aún debe seguir las pautas nacionales que incluyen medidas de distanciamiento social, hacerse una prueba de hisopo si tiene síntomas y usar cubiertas para la cara cuando sea necesario», declaró el profesor Paul Elliott, uno de los autores del estudio.

Además, el informe concluyó que, de los más de trescientos sesenta mil pacientes mayores de edad estudiados en Inglaterra entre los meses de junio y septiembre, los anticuerpos contra el virus cayeron 26,5% y en aquellos que superan los 75 años la cifra oscila el 39%. Caso contrario se reflejó entre los 18 y 24 años, en quienes su protección natural decreció 14,9%.

Asimismo, solamente 4,4% del total de muestreos mantuvo la inmunidad durante el mes de septiembre. «La principal conclusión es que después de la primera ola, no había aún evidencias de que la gran mayoría de la población del país tenía una inmunidad protectora» manifestó Graham Cooke, otro de los responsables de la investigación, mediante un comunicado. «Estamos observando un descenso en la proporción de gente que da positivo» y «una gran mayoría probablemente no ha estado aún expuesto» al coronavirus, amplió. «En consecuencia, la necesidad de una vacuna es todavía mayor si queremos crear un alto nivel de protección en la población».

«El informe incluye los resultados de tres rondas de pruebas realizadas durante un período de tres meses. Hubo 17.576 positivos en las tres rondas, alrededor del 30%, de los cuales no informaron ningún síntoma de COVID-19. Después de tener en cuenta la precisión de la prueba, confirmada por la evaluación de laboratorio y las características de la población del país, el estudio encontró que la prevalencia de anticuerpos disminuyó de 6,0% a 4,8% y luego 4,4% durante los tres meses», informaron desde la institución.

Al respecto, Cooke reiteró que, «con el paso del tiempo, hay una reducción en el número de personas que da positivo en anticuerpos. No está claro qué grado de inmunidad proporcionan los anticuerpos o cuánto tiempo dura esta inmunidad» y, por este motivo, aconsejó que se mantengan vigentes las recomendaciones de los Estados, entre las que destacó el uso de tapabocas o barbijo y el distanciamiento social, para evitar una nueva ola de casos positivos.