Los ojos hoy día están puestos en Siria, en sus diversas peleas internas que suceden a diario con imágenes terribles que nos llegan todos los días. Por otra parte, el conflicto en Irak ya no es novedad desde la invasión de Estados Unidos y las imágenes se reiteran una y otra vez como pan caliente salido del horno. Sin embargo, hay otra guerra que no se muestra tan comúnmente por los medios y que con la famosa «primavera árabe» quedó relegada a ser noticia escondida: se trata de Yemen.
Desde 2015 y con la intervención de la coalición árabe en este país, Riad tomó la cabeza del conflicto y decidió bombardear a discreción sobre cualquier sitio en Yemen. Y así ocurrió el último sábado 8 de octubre durante un funeral de un alto militar que cayó en batalla. Aviones de la coalición árabe bombardearon el funeral que se estaba llevando a cabo en Sana y que dejó como saldo una masacre sobre este suelo.
Alrededor de 140 muertos hasta el momento es el número de este ataque indiscriminado y 525 heridos, que muchos de ellos se debaten entre la vida y la muerte. El ataque fue dirigido al gobierno chií, rama huties, que lideran el país desde la salida del expresidente Ali Abdala Saleh y que sus aliados apoyan. Se sabe que la rivalidad entre suníes y chiís es brutal y que el gobierno saudí está atacando a todos sus objetivos tanto en Yemen como en Siria.

Un «lago de sangre»

Por su parte, y ante esta ofensiva, el ministro de Salud, Ghazi Ismail, afirmó que entre los muertos hay gran cantidad de militares caídos y que lo que ocurrió en ese lugar fue «un lago de sangre» y que «esto solo traerá más violencia y venganza», tal como fueron sus declaraciones.
Asimismo, la agencia Reuters comunicó horas más tarde que las autoridades saudíes negaron dicho ataque y que su aviación no está involucrada en el episodio. Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad ha llamado a todos los médicos a incorporarse ante la emergencia sanitaria que esto provocó. También pidieron donantes de sangre con suma urgencia, dada la precariedad de los hospitales y centros de salud que vienen decayendo desde que comenzaran los ataques el año pasado.
«El silencio de la ONU y la comunidad internacional es cómplice de esta masacre», así se refirió el portavoz hutie de Sana, Mohamed Abdelsalam. Desde 2015 Riad comenzó una campaña de bombardeos para frenar que la rama hutie siga en el gobierno, ya que este grupo es apoyado por los leales al expresidente yemení Ali Abdala Saleh.

Más de 8.000 bombardeos en un año

Desde que comenzaron los ataques hace un año, Arabia Saudita lleva alrededor de 8.600 bombardeos sobre Yemen, siendo blanco de objetivo las escuelas, mercados, mezquitas y centros comerciales, que dejan una verdadera montaña de escombros y muerte. La ONU estima que desde que empezaron los bombardeos alcanzan una cifra de 10.000 muertos en este conflicto que se extiende sin límites y sin indicios de finalizar.
Este es otro conflicto que pocos medios en el mundo siguen. ¿Seguirá el vía libre desde Occidente para que Arabia Saudita tenga libertad de atacar este país? ¿El mundo cambiará su foto de perfil en las redes sociales con la bandera de Yemen o no es símbolo de sensibilización dicho país? Las preguntas son muchas pero, mientras tanto, las vidas que se pierden son silenciadas por los organismos internacionales como «daños colaterales» de una guerra sin fin.