Durante la cuarentena, los estrenos de forma online son moneda corriente y esta semana, en la plataforma de CINEAR, vamos a poder encontrar «El maestro», la sólida ópera prima de Cristina Tamagnini y Julián Dabien que es, además, un homenaje al maestro de la infancia de Cristina: Eric Sattler.

Natalio (interpretado por Diego Velázquez) es docente de escuela primaria en un pueblo en el noroeste argentino. Cuando la película comienza vemos que recibe con entusiasmo el permiso para realizar una obra de teatro con sus alumnos y alumnas, en la que van a representar «El Principito». También apreciamos que vive con su posesiva madre y da clases particulares al hijo de la empleada doméstica, a la cual conoce hace años, llamada Susana (en la piel de Ana Katz).

Un día llega al pueblo su amigo Juani (Ezequiel Tronconi) y es la semilla que germina para convertirse en el infierno grande dentro de este pueblo chico. La llegada de Juani despierta alertas en los conservadores vecinos y expone, de alguna manera, la aparente sexualidad de Natalio, que les incomoda y ofende.

De la lectura más rápida de la película surge la evidente insensatez de la discriminación. Pero en otras posibilidades también cabe reconocer una disputa con la masculinidad que pareciera tener una identidad unívoca que no se permite ser de otra manera y que, además, se violenta contra las masculinidades disidentes. Miguel, el pequeño hijo de Susana, tiene un vínculo muy importante con Natalio que se contrapone al que tiene con la pareja de su madre y, mientras uno lo acompaña y lo estimula expresarse de forma creativa, el otro lo presiona con violencia para moldearlo como un hombre «debería ser».

A medida que el film avanza, vemos cómo brota en Natalio una pulsión de libertad y hasta dónde pueden ser capaces de llegar las reacciones hostiles para oponerse.