Mucho se ha discutido sobre ella, ha estado en polémica durante años por su nivel e importancia, incluso fue menospreciada por jugadores y técnicos, pero para bien del buen fútbol, en la actualidad la situación ha dado un vuelco grandísimo.
Me estoy refiriendo a la Copa América, que ha mejorado progresivamente en todos los aspectos. Primero, por los medios de comunicación, que no son los mismos que cuando se disputó la primera edición allá por 1916 en nuestro país. Me permito subrayarlo como actores principales, ya que contribuyen de una manera holgada con el marketing, publicidad y el posicionamiento de la copa en la sociedad como uno de los temas principales en la actualidad.
Por otro lado, y ahora sí viajando de a poco hacia el aspecto futbolístico, la actual competición tomó un nivel superior por la gran campaña, acompañada de un nivel de juego muy bueno, de los equipos sudamericanos en la Copa Mundial de Brasil. De hecho, a la Argentina que llegó a la final y terminó perdiendo con Alemania a 7 minutos del final, ahora «le quieren ganar todos» por ser el mejor equipo del continente a nivel mundial, por lo menos hasta que «Rusia 2018» diga lo contrario.
La calidad individual es indiscutible, es imposible nombrar a todos los jugadores a causa de que son incontables los que están en un nivel impresionante en sus respectivos clubes y en las mejores competiciones, tanto de América como en Europa. Tener a Lionel Messi, Javier Mascherano, Neymar (mas allá de la exagerada sanción), Radamel Falcao, James Rodríguez, Alexis Sánchez, Diego Godín y Edinson Cavani todos juntos no es cosa de todos los días, sin incluir en esta lista al tremendo goleador Luis Suárez, que no puede estar presente por la famosa mordida a Chiellini. Del mismo modo, influye que países que antes directamente sufrían goleadas, fueron mejorando y profesionalizándose cada vez más. De hecho, la mayoría de los jugadores bolivianos, ecuatorianos, chilenos, mexicanos o venezolanos que conforman los planteles están jugando en Europa hace ya varios años.
En la parte técnica, y para seguir dicha línea, las confederaciones como Perú, Venezuela, Paraguay y Colombia contrataron a técnicos argentinos para dirigir sus respectivos seleccionados, ya que los entrenadores surgidos y capacitados en nuestro suelo tienen la connotación innata de garantizar trabajo, dedicación y seriedad más allá de los resultados que puedan obtener (4 accedieron a cuartos de final). Sumado a que podemos encontrar argentinos nacionalizados para otros países como Lucas Barrios, Néstor Ortigoza, Jonathan Fabro, Fernando Muslera, Matías Vuoso o Matías Fernández, situación que va a ocurrir con más frecuencia con el paso del tiempo, ya que el jugador «argento» le da un salto de calidad a los equipos que integra.
La mayoría de los equipos no pueden obtener un Mundial hace muchísimos años y ese no es un dato menor, porque al no obtener la gloria máxima, los sudamericanos comenzaron a apuntar, de a poco, a poder levantar la Copa América y saciar la necesidad de ganar y ser los mejores en nuestro continente que, por cierto, ahora no tiene nada que envidiarle a la Eurocopa (el equivalente europeo) que se disputa del otro lado del charco. Asimismo, las notables mejoras en los estadios y campos de juego de las diferentes sedes que fueron designadas pasaron a ser un factor fundamental para que asista al estadio no solo el hincha futbolero que sigue a su equipo todos los fin de semana, sino que también familias enteras que van a observar el espectáculo, divertirse y alentar a deportistas de élite que representan a su país.
La excepción de esta competencia es México, que tomó la decisión de guardar a sus mejores jugadores para la Concacaf (Confederación de América del Norte, Central y el Caribe), priorizando la posibilidad futura de jugar la Copa Confederaciones. No necesariamente ubico en este mismo mote a Jamaica, que fue invitado y adquirió un inmejorable curso acelerado de experiencia y lo realizó con gran dignidad aunque no logró convertir ningún gol en el arco rival. A pesar de lo anteriormente nombrado, no cabe duda que hay grandes equipos, argumentos sobran, hay variadas razones, nombres y números para creer que estamos viviendo y transitando, desde mi óptica periodística/futbolera de fiel seguidor de este deporte que soy, una de las mejores, sino la mejor, Copa América de la historia de nuestro continente.
Artículo elaborado especialmente para puntocero por Mario Nicolás Uhalt.