«La posesión de la momia»: cuando acecha la incredulidad

La película cuenta, de forma enrevesada, las desdichas de una familia que sufre la desaparición de su hija mayor durante su residencia en El Cairo. Varios años después, la misma familia en otro país intenta recomponer su vida hasta que recibe un aviso de la policía egipcia, que ha encontrado a la pequeña Katie en estado catatónico, dentro del sarcófago de una momia.

Arrancar planteando los escenarios más inverosímiles y cambios de punto de vista poco justificados para que, pasado el primer acto, la película igual acabe teniendo la estructura clásica de “Cementerio de animales” o “El exorcista”, le juega en contra a las más de dos horas de duración.

Una presentación inicial de la víctima enseña lo único que hace falta saber de ella: entiende código Morse. El foreshadowing necesario para incentivar al padre a cambiar la metodología pasiva que tiene desde el comienzo de la historia.

Esa mínima prolijidad clasicista debería llevar a la película a terrenos donde el resultado es cuanto menos funcional, pero para eso los personajes tienen que tener un poco de vida, subtramas, capacidad de accionar para apurar resultados (como en los ejemplos mencionados). Si no son los personajes los que hacen avanzar el relato, seguir sus vidas parece un acto de curiosidad más que una necesidad narrativa. Profundizar desata preguntas sin respuestas, como la utilidad de conocer la profesión del padre.

La posesión desatada es el punto fuerte de la cinta, además es donde la extravagancia del director en la puesta en escena cobra sentido. Momentos donde se escorzan los planos generales e incluyen un personaje o la repetición de movimientos, rompiendo la continuidad, en plano y contraplano para reforzar la violencia, dejan ver los puntos fuertes que ya aparecían en “Evil dead: El despertar” (2023).

La trama policial aporta información ya intuida por el espectador, e incluso por los personajes principales, funcionando peor que en “Together: Juntos hasta la muerte” (2025), donde ocurría algo similar.

La película logró una recaudación rentable para su presupuesto, que sin embargo fue menor en relación a los costos de la anterior de Cronin. “La posesión de la momia” salva los muebles, pero siembra dudas que antes no existían sobre la próxima entrega de Evil Dead.