Con el tema de los refugiados e inmigrantes provenientes de distintas regiones de África hacia destinos europeos y la posterior «negociación» que quiere llevar adelante el parlamento del Viejo Continente para distribuir la enorme cantidad de víctimas como consecuencia de los conflictos bélicos, étnicos y económicos, la Organización Internacional de Migraciones (OIM) elaboró un informe en el que estima que medio millón de personas buscan su oportunidad como refugiados.

Asimismo, el documento presentado en Ginebra calcula que casi 3.000 perdieron la vida en el intento. Además, según el estudio más de la mitad de los refugiados ingresan a Europa a través de Grecia y, de esta cifra, 175.000 provienen de Siria (seguidos de afganos, paquistaníaes, albaneses e iraquíes… todos países en los que las milicias de Estados Unidos tuvieron intervención de una u otra forma). El segundo punto de entrada más «elegido» es Italia, vía Mar Mediterráneo (allí se pudo apreciar que la mayoría son de Eritrea, seguidos de nigerianos, somalíes, sudaneses y sirios).

Al respecto de la ayuda financiera de la Unión Europea para hacer frente al asunto, se aprobó un envío de mil millones de euros para apoyar y financiar los programas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, solicitó de manera urgente que se apliquen políticas fronterizas porque cree que se trata de potenciales millones de refugiados. «Estamos hablando de millones de refugiados potenciales intentando llegar a Europa, no miles», sentenció el mandatario, quien agregó que «la pregunta más urgente que nos deberíamos hacer es la de cómo recuperar el control de nuestras fronteras externas».

Finalmente, otro dato que Acnur facilitó es que 429.000 ciudadanos sirios solicitaron asilo en Europa desde el año 2011, fecha en la que se originó la guerra civil. De esta cifra, casi cien mil fueron pedidos realizados en lo que va de 2015.