Mercurio-planeta
Es el planeta más cercano al Sol, de ahí que se dice que es el mensajero de los Dioses, siempre al lado del soberano compartiendo su luz y su sombra. Es el que menos problemas tiene de ver estas dos faces del astro rey, por eso su adaptabilidad. Mercurio representa la mente, de ahí la capacidad de análisis, de percepción y razonamiento. Pero cuando Mercurio se pone oscuro el cinismo, la inestabilidad, la ironía y la simulación son su fuerte.
Dentro de una carta natal representa los intercambios comerciales, los escritos, la palabra, los medios de comunicación, el dinero, los viajes, los caminos, los hermanos, los estudios y el  gran buscador, por eso se dice que es un linkeador.
Simbología
La confección del planeta en la carta natal es muy parecida a la del planeta Venus, con la diferencia que tiene un medio círculo añadido y apoyado al circulo central que muchos dicen que son las antenas que utiliza para comunicarse con otros planos de existencia y así poder recibir la información que necesita y dársela a quien se la pida. Por lo tanto, el planeta está compuesto por una cruz (materia, manifestación o cuerpo), un círculo (perfección) y un semicírculo que, puesto hacia arriba, es receptividad e inspiración. En los escritos de astrología esotérica a Mercurio se lo llama “Venus con los cuernos de la sabiduría” y tal es así que cuentan las escrituras que los Señores de Venus y los Señores de Mercurio fueron los Maestros que instruyeron a la humanidad y le dieron el lenguaje, las artes y los oficios, además de darles nombres a los animales e identidad a los hombres (te recomiendo leer la nota sobre Prometeo).
Su característica principal es divertirse y pasarla bien. Lo llaman “el niño alado”, ya que es un eterno pequeño que juega y se divierte con sus hermanos, cuando nació le robo el rebaño a su hermano Apolo por el solo hecho de ver cómo un dios se desesperaba para encontrar al culpable y así poder burlarse del propio Olimpo.
Él siempre juega, de ahí que es regente de Géminis que tiene como elemento al aire, pero también es regente de Virgo que es elemento tierra y cuando Mercurio se sintoniza con este signo, el juego queda a un costado para poder discernir y razonar lo que debe quedar o lo que debe desechar. Por eso Virgo es un signo que representa los intestinos.
Es un gran inventor de instrumentos musicales y el que nos da el don de la palabra.
Cuando Mercurio madura es el gran psicopompo, el que conduce las almas de los muertos al más allá y tiene la habilidad de viajar por todos los planos de conciencia o todos los planos del universo, es el único que puede entrar y salir del Hades sin quedar perjudicado, porque tiene una tarea que es indicarle a los muertos cuál es su última morada.
Símbolo mitológico

Hermes posee alas en la cabeza y en los pies, acá nuevamente vemos sus dos regencias en Géminis y Virgo: unas alas que permiten volar intelectualmente (Géminis) y otras que permiten recorrer el camino con discernimiento y lógica (Virgo), de ahí que sea tan rápido y escurridizo. Pero también posee una serpiente enroscada en uno de sus báculos, sostenido por una de sus manos como símbolo de transmutación y curación, de ahí el simbolismo de la serpiente que cambia la piel, que sale de la tierra para enroscarse por el báculo y ascender la energía hasta llegar a ser alada y no tener ataduras y comprender la libertad total como símbolo del “no apego”. Por esta razón, Mercurio en su faz más luminosa es el que da conocimiento e intercambia información sin esperar ningún resultado, su alegría consiste en servir a la humanidad.
Otro símbolo que lo representa es un puente, de ahí que también es símbolo del antakarana. Dice Helena P. Blavatsky al referirse a este puente: “Es principalmente el canal energético que relaciona las formas y sus fuentes originales y que a través del plano mental pasa el hilo de la vida. Este puente también se lo conoce como arco iris porque está formado de los 7 colores que son los 7 rayos. Hablando específicamente y desde el ángulo del discípulo es el puente que él construye entre la personalidad y la Triada espiritual”.
En definitiva, Mercurio puede tomar el color de nuestra emoción y es muy importante el matiz que le damos a nuestro pensamiento, ya que al ser neutro y tan versátil el pensamiento se atenúa de lo que sentimos. Lo más importante es aprender a vincularnos con el otro, adoctrinar la mente para que sea un instrumento de bien y colorear el pensamiento de una manera que los dioses vean en nosotros una paleta de colores donde ellos pueden realizar su obra.
Y como no debía faltar, en esta ocasión te dejo una parte de la película «Thor» donde el guardián recorre su puente para salvar a los 9 mundos que están en peligro. Así se vería un Mercurio en servicio de los dioses.