Destruye estadísticas y hace que varios libros queden con información antigua. Nuestros padres y abuelos tuvieron la suerte de ver a grandes jugadores como Pelé, Maradona, Cruyff, Distéfano, entre otros. Nosotros no tenemos que dejar pasar la oportunidad de ver y aprender del mejor futbolista del mundo.

El partido ante Benfica era la oportunidad. Hubo una sorpresa desde el arranque, con Messi en el banco de suplentes, ese lugar que hace mucho no conoce. El DT resguardó a sus jugadores más importantes y la Pulga estaba sentado y con campera.
El argentino saltó a la cancha recién a los 12 minutos del segundo tiempo. Luisao lo levantó por el aire a los dos minutos de haber entrado. Cualquiera que rompa al crack del Barcelona se llevaría todos los flashes y pasaría a la historia. A falta de seis minutos, intentó vencer al arquero, que le manoteó la pelota de los pies. Después tuvo una media vuelta, quiso definir y Artur le negó igualar el récord de Müller. Después, Messi quedó dolorido en el suelo por unos minutos. La Lesión de Lio por una contusión ósea alertó al mundo fútbol y la incertidumbre crecía minuto a minuto. Finalmente, no se trató de una lesión grave aunque la expectativa estaba latente.

El domingo 9 de diciembre, Lio iba a superar nuevamente a la historia. Iban 15 minutos, apenas, de la visita del Barcelona contra el Real Betis. Encaró a dos defensores, los hizo chocar, aceleró en el espacio reducido, definió cruzado y en velocidad. El récord de Müller ya estaba igualado, pero el mejor jugador del mundo iba por más. Tan solo 10 minutos después, Messi se juntó con Iniesta, que lo asistió con un taco para que defina al mismo palo del primer gol. El tiempo se detuvo, el aire estaba cortado y la pelota finalmente pasó la línea de gol y tocó la red. El récord de Gerd Müller quedó atrás, ahora hay un nuevo rey, con 86 goles en un año y, sí, es argentino: se llama Lionel Messi.
El alemán alcanzó los 85 goles en 1972. Pasaron 40 años y nadie había logrado tantas conquistas. Pero un día llega alguien que se lleva lo tuyo, siempre legalmente y brillando. Messi deslumbra al planeta fútbol y abre esta era moderna del deporte más hermoso del mundo (perdón a cierto relator, ya le pagaré los derechos de autor de la frase).

Foto: El Pais
El mundo se rinde ante los pies de un chico que caminaba por las calles de Rosario con una campera de jean, siempre simple y humilde. Su pasión es jugar al fútbol e, inconscientemente, sabe que es el mejor. No ostenta, no destila soberbia y, así y todo, tiene carisma.
Otro que quedó relegado fue César Rodríguez, quien era el máximo goleador del Barcelona en la Liga de España con 190 goles. Pero Messi alcanzó los 192 tantos en la “Liga de las Estrellas”. Los libros quedarán obsoletos, habrá que lanzar nuevas ediciones cada fin de semana porque Messi no para de batir récords. Es argentino, se llama Lionel Messi y va por todo.

Números sobre números
Messi tiene 312 tantos en su carrera profesional:
281 en Barcelona con 192 por la Liga, 20 en la Copa del Rey, 56 en Liga de Campeones de Europa y 15 entre Supercopa de España y Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. Además, tiene 31 gritos con el seleccionado argentino. Y eso que “no se sabía el himno”. Felicito a Messi por callar a tanto imbécil que tiene un micrófono adelante.

¿A quién superó Messi?
“Der Bomber” quedó atrás por la bestialidad de goles que metió el rosarino. Acá hay algunas imágenes de un jugador que consiguió un Mundial en 1974 con Alemania ante la Naranja Mecánica, aquel Fútbol Total de la Holanda de Cruyff. Y sí, ¿por qué no conservar la ilusión? Tal vez Messi logre el segundo Maracanazo. Veremos en 2014.

La Gloria Alemana que casi lo pierde todo
Eran las 5 de la madrugada en Trento cuando el entrenador de los juveniles del Bayern tomaba un tren para volver a Munich. El cuerpo técnico no lo encontró en el hotel, el club hizo una denuncia por su desaparición y finalmente fue encontrado deambulando por el centro de la ciudad italiana.
El alcohol consumió la vida de un goleador implacable. Y el Bayern Munich hizo todo para retenerlo, ayudarlo con un tratamiento y que pueda hacer algo antes de que sea demasiado tarde. Con la ayuda de sus amigos y del club, pudo salir adelante. Según su familia y él mismo, no volvió a tocar ni un bombón con licor. La contención y el entorno favorable hicieron que vea todo lo que tenía para ganar y evitar perderlo todo.
El Bayern hizo lo que ningún club haría en la Argentina: protegió a un hombre que era parte de su patrimonio histórico.

Un comentario de “Messi es una tormenta de goles

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