Uno de los sectores más postergados y en situación crítica ante la pandemia de coronavirus y la decisión gubernamental de decretar el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio para preservar la salud de la población, es el de la música.

Por este motivo, a través de la Secretaría de Desarrollo Cultural, la Dirección de Industrias Culturales y la Dirección Nacional de Proyectos Estratégicos, todas áreas pertenecientes al Ministerio de Cultura, se realizaron dos encuentros virtuales para concluir en un Protocolo General para reactivar el rubro, pero sin públicos, en aquellas zonas geográficas que transiten las fases 3 y 4 de cuarentena.

De esta manera, y aprobada por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, se «atendieron las necesidades y demandas de todas las partes, en los que se planteó el compromiso de fortalecer las acciones de prevención y seguridad y la necesidad de contribuir a definir las pautas y las condiciones para lograr una apertura ordenada y responsable», según comunicó el Ministerio.

“Desde el Ministerio de Cultura estamos muy satisfechos y queremos felicitar a todos los que han trabajado en conjunto en la elaboración de este protocolo para todo el sector. Hay que seguir trabajando en unidad porque es la única forma de generar soluciones y dar respuestas a las necesidades de todos los sectores de la cultura. Tenemos la prioridad de atender a la salud de todas y todos y por eso es importante estar atentos a las diferencias entre las regiones, las provincias y los distritos. Estar al servicio de la prevención y el cuidado todos y cada uno de nosotros”, manifestó el ministro Tristán Bauer. Vale mencionar que en este protocolo se establecen medidas de prevención y protección para «todos los ámbitos de desarrollo del sector de la música».

El protocolo

Entre los puntos principales, se destaca que deberá realizarse un control de las personas que ingresen al espacio, que deberá ser de manera escalonada para lograr el distanciamiento social (1,5 metros o, en su defecto, separaciones con barreras físicas). Además, las restricciones por mayoría de edad y personas de grupo de riesgo se regirán según resoluciones y/o normativas vigentes de la jurisdicción donde se lleve a cabo la actividad.

Todas las personas tendrán que permanecer con tapabocas o barbijos y solo podrán quitársela quienes realicen las ejecuciones (que, por cierto, tendrán que tener sus propios instrumentos), y se garantizará la capacitación y el suministro de insumos de limpieza e higiene personal.

Asimismo, los establecimientos deberán contar con un sistema de guardado de pertenencias con lockers y un sector de aislamiento provisorio debidamente señalizado.

Al respecto de los organismos y agrupaciones que diseñaron este protocolo, participaron la Subsecretaría de Industrias e innovación de la Provincia de Buenos Aires; Dirección de Desarrollo Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; el Instituto Nacional de la Música (INAMU); Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (AADET); Asociación de Técnicos e Ingenieros en Audio (AATIA); Asociación Civil de Managers Musicales Argentinos (ACMMA); Asociación Argentina de Agentes de Prensa del Arte y la Cultura (AAAPAC); Asociación Civil de Disck Jockey Argentinos (ADISC); la Cámara de la Industria del Espectáculo y Afines (CIEyA); la Cámara Argentina de Proveedores de Técnica para Eventos y Espectáculos (CAPTE); Cámara de Clubes de Música en Vivo (CLUMVI); la Federación Argentina de Músicos (FAM); Federación Argentina de Musicxs Independientes (FAMI); Federación de Entidades de Discotecas de la República Argentina (FEDRA); Industria del Entretenimiento Argentino: la actividad cultural de la música en vivo, los locales bailables y los eventos masivos en Argentina (IDEAr); la Asociación de Productores; la Red de Mujeres en el Sonido (RMS); el Sindicato Argentino De Músicos (SADEM); el Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos (SATE); y la Unión de Musicxs Independientes (UMI).