Tomate el laburo por un minuto de pensar en el trabajo. Pero no tu trabajo. Ni siquiera la profesión de tus viejos, ni tampoco la de un pariente y, mucho menos, la actividad laboral de la persona que más te guste. No, nada de eso. Esta vez se trata del trabajo infantil que, desde ahora, incrementó las penas para los explotadores y estas se establecieron entre 1 y 4 años de cárcel.
Explotación infantilEste jueves 20 de marzo el Senado de la Nación votó por unanimidad la incorporación del artículo 148 bis del Código Penal para castigar a los promotores del trabajo infantil y considerar con un nuevo punto de vista las causas o implicados en esta actividad ilegal. Por ello, desde ahora, la ley dice lo siguiente: «Será reprimido con prisión de uno a cuatro años el que aprovechare económicamente el trabajo de un niño o niña en violación de las normas nacionales que prohíben el trabajo infantil, siempre que el hecho no importe un delito más grave. Quedan exceptuadas las tareas que tuvieren fines pedagógicos o de capacitación exclusivamente. No será punible el padre, madre, tutor o guardador del niño o niña que incurriere en la conducta descripta».
Este último aspecto tiene la intención de diferenciar cuándo y por qué, además de quiénes, se ven implicados en la promoción de la actividad laboral de un chico. Asimismo, el artículo 2 de la Ley 26.390 expresa con claridad el cambio producido hace un par de años atrás cuando se elevó «la edad mínima de admisión al empleo a dieciséis (16) años en los términos de la presente. Queda prohibido el trabajo de las personas menores de dieciséis (16) años en todas sus formas, exista o no relación de empleo contractual, y sea este remunerado o no.» Por mencionar un ejemplo, Sudán del Sur elevó el año pasado a 14 años la edad mínima, luego de ser el país n°184 en ser miembro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Explotación infantilCon respecto a la aprobación de la ley, Carlos Tomada, ministro de Trabajo de la Nación, se manifestó satisfecho con «este importantísimo avance». Además, agregó que la aplicación de la ley se encuentra «en línea con lo que venimos haciendo en los últimos años frente a esta problemática que pretendemos erradicar en nuestro país. A partir de ahora, si alguien quiere seguir aprovechándose de nuestros niños y niñas, sabrá que, además de las importantes multas que ya estaban vigentes, irá a la cárcel, por lo cual el efecto disuasorio será mucho mayor”.
Estimaciones no menores
Vale destacar que en los últimos 8 años el trabajo infantil a nivel nacional se contrajo en un 66%. Es decir, para el año 2004 se contabilizaron 450.000 chicos que trabajaban en Argentina y, para finales de 2012, el número se redujo a 180.000. Los datos para realizar la afirmación fueron obtenidos al efectuar una comparativa entre los resultados de la Primera Encuesta de Trabajo Infantil (llevada a cabo en 2004) frente a los de la Encuesta Permanente de Hogares que, desde el año 2012, incorporó como ítem el trabajo infantil.
Explotación infantilUn informe de la OIT presentó estimaciones detalladas. El mayor progreso se registró entre los menores con el rango de edad de 5 a 14 años. En este grupo, el número chicos trabajadores disminuyó en un 10%. Entre las niñas disminuyó de manera considerable (15%) aunque aumentó entre los varones (7%). Por otra parte, el trabajo de investigación realizado arrojó el siguiente resultado: el trabajo infantil entre los jóvenes de 15 a 17 años aumentó en un 20 por ciento, lo que representa un crecimiento de 52 a 62 millones de chicos que trabajan.
Explotación infantilPara finalizar, Carlos Tomada expresó que “no tiene que haber ni un solo niño que trabaje en la Argentina. El trabajo infantil es un ejercicio vergonzante para la condición humana y vamos a seguir luchando por su erradicación definitiva. Estamos construyendo un país sin trabajo infantil”. Hay que laburar para que así sea. Manos a la obra.

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