El caso
El 15 de noviembre se cumplió un año del asesinato de Tomás Dameno Santillán, de tan solo 9 añitos. Ese día del 2011 él no regresó a su casa en la localidad bonaerense de Lincoln, misteriosamente desapareció en el camino que iba desde su colegio al domicilio, donde vivía con su mamá Leonor y su hermanito de apenas ocho meses, Juan Martín.
Tcuelloras la denuncia de la madre, la policía, familiares y allegados buscaron incansablemente al nene sin tener una sola pista. Las sospechas apuntaban a su expareja, Adalberto Cuello, con quien había tenido poco tiempo antes una separación violenta y, por ese motivo, no podía ver al hijito que tenían en común.
El día 17, tras una serie de rastrillajes, el cuerpo sin vida de Tomasito fue encontrado en un descampado a algunos kilómetros del centro de Lincoln. El nene tenía rastros de haber sido brutalmente golpeado en su cabeza y brazos. Tenía su ropa ensangrentada y rota y su carita prácticamente irreconocible por los golpes que sufrió de parte de su asesino. La autopsia determinó que la defunción se produjo minutos después de su desaparición, por un paro cardio respiratorio.
Las muestras de tierra del guardapolvo del nene fueron compatibles con la tierra hallada en el automóvil de María Inés Márquez, en ese entonces pareja de Cuello, y que utilizó ese 15 de noviembre. En el auto también se encontraron rastros genéticos de la víctima, en el asiento trasero.
La policía local incautó la computadora del acusado y se encontraron búsquedas por internet de armas y de silenciadores. En las declaraciones se citó a Walter Barbieri, quien dijo que su amigo Adalberto Cuello le preguntó por un arma para «darle un susto» a Tomás.
Carla Santillán también declaró y aseguró que su primo Tomás había recibido amenazas de parte de Cuello, insistiéndole que vuelva a Timote donde vivía el padre del niño. Según el tribunal, el asesino del pequeño le tenía un odio desmesurado por creer que él fue una de las razones por las cuales se separó de Leonor.
tomasLos jueces pudieron comprobar que Cuello merodeó a Tomás a la salida del colegio los días previos a la desaparición e hicieron referencia a que Santos Lenon, primo de Tomás, explicó que al ver a su expadrastro «le dolía la panza y le daban ganas de hacer pis». Ese fatídico día 15, Santos no asistió al colegio y Santillán debía regresar solo. Esa fue la oportunidad en la que Cuello hizo subir al pequeño al auto.
Sin embargo, el albañil, de 39 años, decidió elaborar una coartada para no ser culpado. Subió fotos y videos a Facebook queriendo probar que él se encontraba en la casa durante el horario de la desaparición de Tomás.
La sentencia
Ayer, luego de apenas pasado un año de la desaparición y muerte de Tomás Santillán, el Tribunal Oral 1 de Junín, y tras más de dos horas de lectura de argumentos, decidió por unanimidad que Adalberto Cuello, expareja de la madre de la víctima, fuera condenado a reclusión perpetua por el cargo de homicidio calificado con alevosía.
susana santillanLa madre de Tomás estuvo presente durante la lectura de los alegatos y fue acompañada durante la exposición del veredicto junto a su familia y al Ministro de Seguridad de la Provincia que, al escuchar la condena y al ver cómo su expareja y padre de su hijo menor era llevado esposado y custodiado, se fundió en un llanto incesante y gritaba “mató a mi bebé”. Todos los allí presentes se abalanzaron contra la reja que los separaba del condenado y asesino de Tomás Santillán al grito de «asesino».
Minutos más tarde y ya más calmada, Susana Leonor Santillán habló con los medios presentes en el Tribunal de Junín y expresó: “Creo en la justicia porque yo no voy a recuperar a mi hijo, pero esa basura va a estar preso”. Por la noche en un noticiero se pudo expresar más libremente y afirmó que es una mochila muy grande cargar con la falta de su hijo, el tener que cuidar a su pequeño Juan Martín Cuello y que le va a ser muy complicado tener que contarle al antes mencionado que su padre fue quien asesino a su hermano.
A veces la justicia tarda y es ineficiente, como en el caso de María de los Ángeles Verón. Pero otras veces actúa rápido y es eficaz como en este caso. A pesar de que, como dijo Leonor, nadie le va a devolver a su hijo… ayer, recién ayer Tomasito va a poder descansar tranquilo, mientras que ese hombre (si es que así podemos llamar a ese asesino sin vergüenza) va a estar toda su vida tras las rejas.