Mientras en América Latina se escucha con cada vez mayor fervor la consigna «aborto legal, seguro y gratuito» y se logran conquistas tales como la legalización en Argentina y el tratamiento de la ley en Chile, se dan grandes retrocesos en Europa.

Entre estos se puede mencionar el caso de Polonia, que declaró la inconstitucionalidad de la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) por malformación del feto, enfermedad y discapacidad. Tras esta decisión, solo motivos como la violación, el incesto y el peligro de vida de la madre serán validos para el aborto legal.

Al respecto, vale destacar que Polonia es uno de los países europeos que más retrocede en relación al derecho a decidir de las personas gestantes, los motivos posiblemente estén vinculados a la arraigada tradición católica y al gobierno ultra conservador que se instaló en el poder tras la caída del comunismo.

La ley, que fue invalidada ya que era restrictiva y provocaba que muchos abortos se realizaran en la clandestinidad a través de métodos inseguros, asimismo propiciaban que algunas personas recurrieran al sistema sanitario de otros países de la región donde la práctica sí es legal y segura.

Precisamente, el gobierno del partido Ley y Justicia tomó la decisión de ilegalizar el aborto en octubre de 2020 pero retrasaron su publicación hasta la semana pasada debido al malestar social que provocó esta medida.

En este sentido, pese a la pandemia y a las restricciones que la misma suscitó, las protestas tienen lugar en Varsovia y otras ciudades del país. Miles de activistas, que utilizan los pañuelos verdes de la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito, reclaman ante este atropello sobre las personas gestantes. Hasta el momento fueron detenidas al menos 14 personas.