¿Cuánta más definición podemos esperar de las pantallas que nos rodean? Alrededor del 2005, en Argentina, la tecnología de punta y objeto de deseo en los televisores era el plasma. En 2008 apareció el LCD. La última innovación comercializada en el país: el LED. ¿Llegará un punto donde el ojo humano no sea capaz de distinguir la diferencia en estas tecnologías?
Los televisores 4K son pantallas con una resolución horizontal de aproximadamente cuatro mil píxeles (usualmente presentados en un formato panorámico de 4096 x 2160), los cuales prometen deleitar hasta la pupila más rigurosa. ¿Qué significan estos números? Que las imágenes se presentarán cuadruplicando la definición del conocido Full HD (1080p). Lo que debemos tomar en cuenta es que, hasta el momento, no existen contenidos hechos para esa grandiosa resolución, además de que los elevados precios hacen por el momento muy difícil la adquisición de un equipamiento de este estilo.
Hoy en Argentina ya se consiguen televisores con esta tecnología (puntualmente, el modelo S9 de la empresa Samsung). Este modelo se ofrece en 85 pulgadas, con todas las últimas opciones de conectividad, interfaces digitales y diseño. ¿Su precio? 350.000 pesos.
Al igual que lo que está sucediendo con la tecnología 3D en nuestro país, hasta que la oferta de contenidos audiovisuales vía proveedoras de cable, soportes físicos y digitales para estas tecnologías sean significativas, este tipo de dispositivos no podremos disfrutarlos al máximo. De todas formas, como sucede con todas las tecnologías emergentes, no necesitaremos que pasen muchos años para que se pueda tener una pantalla de 4K en nuestros hogares.

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Joan Milton Cwaik.