Luego de cumplirse un año desde el inicio de la pandemia a causa del COVID-19, el mundo se paralizó casi por completo desde sus funciones a nivel estructurales, comercio, turismo y diversos rubros. La economía global se vio desplomada a causa de un ser invisible que atemorizó a la humanidad.

Sin embargo, otro visible y que no se detuvo durante este tiempo es el temor de la guerra y los ataques en distintos lugares del planeta no cesaron, a pesar de la crisis humanitaria que se vive a nivel mundial. Medio Oriente sigue siendo el lugar más «caliente» en cuanto a conflictos latentes refiere.

En las últimas horas, el conflicto Arabia Saudita-Yemen se recrudeció por los ataques perpetrados con drones sobre un aeropuerto en la zona suroeste saudí. El Aeropuerto de Abha fue nuevamente el blanco de las ofensivas con drones provenientes de Yemen. El ejército popular yemení las efectuó en represalia al asedio que vive dicho país por parte de Arabia Saudita y sus aliados.

Allá por marzo de 2015, en este medio hacíamos visibles los ataques que comenzaban a darse sobre territorio yemení y habíamos encendido la alarma de un nuevo conflicto en esa zona del mundo árabe. Desde aquel comienzo hasta la actualidad, más de 100.000 personas perdieron la vida (en su mayoría niños y ancianos), en tanto del lado de Riad no se vislumbra algún cese momentáneo de las hostilidades.

Por su parte, el movimiento popular de Ansarola continúa con su ofensiva sobre puntos estratégicos saudíes utilizando drones. En las últimas horas también hubo un avance sobre algunos campamentos en la zona de Kofel, un campo saudí al noroeste de la provincia de Marib. Así, el ejército yemení comienza a recuperar terreno en su afán de defender la frontera con Arabia Saudita.

Según reportaron los medios locales, no hubo victimas fatales en el ataque al aeropuerto de Abha, pero los drones impactaron sus municiones sobre aviones de combate y un avión civil que estaba ubicado en pista. Asimismo, el portavoz del ejército yemení, Yahya Sari, informó que atinaron favorablemente los drones sobre objetivos militares y que Riad camufla a los aeropuertos civiles con aviones de combate. Es la tercera vez que Arabia Saudita recibe ataques por parte de drones yemeníes y a manos del ejército de Ansarola.

Por otra parte, una luz de esperanza se encendió en los últimos días por el anuncio de los Estados Unidos de dar de baja de su lista negra al grupo de los huties como terroristas. Ante el cambio de mando, y a diferencia de la administración de Donald Trump, puede haber una disminución en los ataques desde ambas partes. Sin embargo, Arabia Saudita ya solicitó ayuda al ejército norteamericano y a Reino Unido para detener con drones las ofensivas militares, a pesar de la compra de la defensa antiaérea de los misiles Patriot, que hasta el momento poco pudieron hacer.

Una vez más, el mundo muestra su «lado oscuro» ante el avance del coronavirus. En esta oportunidad, el que aún azota al mundo es el de la violencia, sobre todo, con armas. Yemen, uno de los países más pobres del mundo árabe, consigue drones que poseen valores millonarios y hay quienes creen que Irán está detrás de todo esto con colaboración de su brazo armado Hezbollah. Pero ubicado en la vereda de enfrente, Arabia Saudita, no cesó ni un momento de atacar a Yemen y bloquear su comercio y ayuda humanitaria, al igual que lo hizo con Qatar. Este conflicto que lleva años aún está lejos de vislumbrar luz al final del túnel, y en 2021 seguramente se sigan registrando más ataques.

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