Si uno las ve son fotos, pero tienen algo más, tienen vida y movimiento. Y ese extra que tienen es lo que su autora, Silvina Von Lapcevic quiere mostrar, que salga al exterior. Estamos hablando de su primer libro de fotografías, “Jardines de Invierno”, que está en exposición en el Espacio Oihoy, de Villa Ortúzar.

Y cuando vemos las imágenes sentimos el viento, el fluir del agua, sentimos el movimiento de las hojas.

¿Por qué la naturaleza como foco de la fotografía?

“La naturaleza es algo que siento que me pide ser mirado, no lo puedo evitar, es un imán que me llama”, nos dice la autora. Y el título del libro podría parecer algo extraño, incoherente con esta necesidad de mostrar, de vida, de naturaleza. Sin embargo, tiene un por qué.

Para Silvina refleja “un momento de mi vida como de duelo, complicado, un momento del jardín donde todo está muerto, reposando, descansando en un lugar oscuro en la tierra, la semillita, para cuando sea el momento poder salir”. Haciendo una semejanza con la vida y con el planeta, es uno de los “ciclos de la naturaleza, como el ser humano, ciclos de introspección, de sanarse las heridas para volver a salir”.

“Jardines de Invierno” es el primer libro de fotografías que edita Silvina Von Lapcevic. “Hay otros con otros autores. Libros de fotos de animales, de retratos. Hechos entre varias personas”. Pero este, claramente, es algo especial. “Es algo que sentía que tenía que hacer. Amo los libros, amo las fotografías, amo los libros de fotos”, afirma Silvina. Y esa necesidad es algo personal de decir lo que tiene ganas, lo que tenía que salir de ella, expresar lo que siente sin importar “lo que pasa con las fotos afuera, si gustan o no, sentí que era como que era lo que tenía que salir de mí”. Esta expresión es una válvula de escape, ya que “si no me explota, siento todo muy intenso, vivo todo muy intenso”, sostiene la fotógrafa. “Mi libro es una forma de poner afuera mi verdad”, señala la autora y el vínculo con la naturaleza es muy fuerte. Silvina siente que le tiene “que llegar a la fibra, adentro y si no lo puedo registrar por medio de lo creativo, de lo artístico, me explota”. Y a su vez, el hecho de sacar afuera sus emociones, lo que siente es una forma de limpiarse, de «alivianarse”.

Si querés sumergirte en la naturaleza tenés tiempo hasta el 28 de junio y al mediodía de esa fecha habrá un evento para cerrar la muestra. Además, podés comprar el libro y tener las fotos y la naturaleza en tu casa: “Jardines de Invierno” está en el Espacio Cultural Oihoy, 14 de Julio 426, Villa Ortúzar.