En Argentina, la comunidad travesti-trans es históricamente vulnerada en su cotidianidad. Generalmente debido a factores como la desinformación, el bullying y la discriminación, la mayoría cuenta con un acceso casi nulo a derechos básicos como trabajo formal, educación, vivienda digna y salud. Ante la imposibilidad de conseguir empleo debido a la estigmatización social, muchas ejercen la prostitución para subsistir. Quedan así, aún más expuestas, a la arbitrariedad policial, la violencia machista y al contagio de enfermedades de trasmisión sexual, contando con una expectativa de vida que no supera los 35 años. Si bien hubo un avance en la legislación sobre este colectivo, con las leyes de identidad de género y el cupo laboral trans, lamentablemente siguen siendo frecuentes los crímenes de odio y la violencia hacia ellas.

Con este escenario tan desalentador que ya es propio, las personas trans y travestis, además, deben hacerle frente a la crisis económica y social producto de la cuarentena por el COVID-19. Situación que suma nuevas problemáticas a nuestra realidad pero que afecta, en mayor medida, a los sectores más marginales y peligran el acceso a cuestiones elementales como techo y comida.

Como dije en notas anteriores, en este contexto resultan cruciales las estrategias que emprendamos para ayudar y contener a quienes se encuentran en condiciones menos favorables. En este sentido, quiero destacar e informar sobre la campaña llevada adelante por Mala Junta-Poder Feminista a través de la construcción de redes solidarias, populares y feministas.

Esta iniciativa considera la situación ya mencionada sobre la comunidad travesti-trans y propone una ayuda concreta, brindando alimentos no perecederos (como leche en polvo, fideos, conservas, arroz, etcétera), artículos de higiene personal y limpieza. Vos desde tu casa, sin romper la cuarentena, podés sumarte y realizar un donativo vía transferencia bancaria (datos en la cuenta de Instagram de Mala Junta Zona Sur) y evitás la circulación en vía pública.

En estos duros momentos que enfrenta nuestro país es muy importante comprender y empatizar con las necesidades del otro, asimismo llevar a cabo acciones solidarias y justas, principalmente, hacia nuestros sectores populares, ya que la pandemia la vencemos juntas y juntos y (espero en lo personal) que si somos mejores personas, es posible una Argentina más igualitaria.