Durante las próximas semanas muchas personas van a incorporar el trabajo desde casa y, aunque parezca fácil, no siempre lo es. La idea es construir un espacio que te permita concentrarte y aprovechar las comodidades que ofrece esta modalidad. Compartimos algunas recomendaciones básicas que podés tener en cuenta.

Comenzá por elegir el lugar, esto implica pensar en reducir lo mayor posible las distracciones. Y una vez que lo tenés, adecualo con los elementos que vas a necesitar para trabajar y no tengas que interrumpir tus tareas a cada rato en busca de lo que necesitás. Es importante la organización y no mezclar los elementos de trabajo con los personales para que no empiecen a interferir entre sí.

Creá una rutina

Evitá trabajar en pijama, en la cocina o mientras comés. Lo mejor es empezar el día con un buen desayuno para luego ducharte y vestirte, aprovechando que no debés someterte a un código de vestimenta, es importante no sucumbir al pijama aunque sí sentir comodidad. Definí un horario y respetalo, de lo contrario el riesgo está en comenzar a trabajar muy temprano en la mañana y no terminar hasta altas horas de la noche. Ya sea porque interrumpimos la actividad demasiadas veces para hacer otras cosas o porque no respetamos las pausas.

Otro punto importante es que si compartís tu hogar con otras personas, establecé un respeto por los horarios y espacios para que no interfieran como distracciones. Sin embargo, a veces la circulación a tu alrededor, la TV o la radio pueden funcionar como una compañía que, para algunas personas, es necesaria.