Una guerra que no acaba. Un país que está en toque de queda por el elevado número de casos positivas luego de las fiestas navideñas. El Ministerio de Salud y Protección Social informó que se reportaron 16.805 casos nuevos de coronavirus en Colombia. En las últimas 24 horas se procesaron 67.277 pruebas, de las cuales 33.751 son PCR y 33.526 de antígenos.

Sin embargo, en Colombia no solo preocupa el COVID-19 sino también el incremento de casos de homicidios y represión por parte de las fuerzas de seguridad, que se agudizan con el toque de queda programado desde este jueves y para este fin de semana. En el país, hasta noviembre de 2020 habían sido asesinados al menos 251 líderes sociales y defensores de derechos humanos, según el balance de la organización no gubernamental Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

El número de líderes asesinados no es el único que maneja Indepaz, pues de acuerdo a sus registros, también se reportan por lo menos 10 homicidios de familiares o personas cercanas a los defensores, así como 51 excombatientes de las desmovilizadas FARC asesinados en lo que va corrido del año.

El procurador general de la Nación, Fernando Carrillo, informó que el año 2020 fue «uno de los años más violentos de las últimas décadas en el país”. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz registró más de 300 líderes sociales asesinados y más de 90 masacres perpetradas en todo el territorio nacional durante el año pasado. Es decir, que para los meses de noviembre y diciembre se registraron aproximadamente 49 asesinatos.

Además, hubo 64 excombatientes asesinados y 78 crímenes cometidos por las fuerzas de seguridad. «Muchas de las medidas de protección han resultado un poco ineficientes para las urgencias que implican ejercer la defensa de los derechos de los colombianos”, sostuvo Carrillo.