Cuántas veces nos dicen qué hábitos modificar en pos de la conservación del medio ambiente y cuántas otras detectamos que con pequeños cambios otros pueden aportar su granito de arena contra la emergencia climática en la que vivimos.

Así, el cuidado del agua se vuelve indispensable dentro del hogar tanto como fuera de este. Por eso, la Organización Marítima Internacional (OMI), organismo regulador de la industria naviera y perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) determinó nuevas normativas para el combustible de buques.

Vale mencionar que «el marítimo internacional representa aproximadamente el 80% del transporte mundial de mercancías entre los pueblos y comunidades de todo el mundo. El transporte marítimo es el sistema de transporte internacional más eficiente y rentable para la mayoría de las mercancías; constituye un medio de transporte internacional de mercancías seguro y de bajo costo, que fomenta el comercio entre las naciones y los pueblos, al tiempo que contribuye a su prosperidad», manifiestan desde OMI, y el combustible es el 70% del costo operacional naviero.

De esta manera, a partir del 1° de enero de la década que acaba de comenzar, se limita el contenido de azufre del fueloil que movilizan los navíos y pasa del 3,5% actual hasta un máximo de 0,5%. «El nuevo límite supondrá una reducción del 77% en las emisiones totales producidas por los buques, lo que equivale a una reducción anual de aproximadamente de 8,5 millones de toneladas métricas de óxidos de azufre» comunicaron desde OMI, que con esta iniciativa reducen la emisión de partículas al quemar el combustible, que provocan lluvias ácidas, entre otras problemáticas.

Al respecto de la reducción del óxido de azufre que repercute directamente en la acidificación de aguas internacionales, se estima que también van a disminuir los casos de asma, derrames cerebrales, cáncer de pulmón y otras afecciones cardiovasculares. Esto traerá «grandes beneficios tanto para la salud como para el medio ambiente mundiales, especialmente, para las poblaciones que viven cerca de los puertos y costas», aseguran desde la ONU.

Aunque existe la posibilidad de trasladar el aumento en los costos de transporte hacia diferentes sectores (consumidores y empresas), el apoyo a la medida denominada «OMI 2020» es casi total. Incluso, la principal compañía de transporte marítimo, Mediterranean Shipping Company (más conocida como MSC), comunicó estar de acuerdo con la normativa. «Sin embargo, somos conscientes de los desafíos involucrados en lograr el cumplimiento total, particularmente cuando la industria se enfrenta a tiempos excepcionalmente difíciles», manifestó Diego Aponte, presidente ejecutivo de MSC.

Finalmente, al implementarse de inmediato la medida, el precio del transporte marítimo podría incrementarse hasta en un 60% al dejar de lado los recursos actuales. ¿Estamos dispuestos a asumir un aumento en los precios de los productos importados para cuidar el planeta? La respuesta puede ser muy sencilla o presentar un dilema. Queda en cada uno de nosotros reflexionar sobre el costo a pagar por la conservación del medio ambiente.