Argentina da inicio a una nueva fase de cuarentena tras 120 días de confinamiento. Con la presencia de un mix de gobernadores en forma presencial y virtual, el presidente Alberto Fernández anunció los pasos siguientes que dará el país, en forma escalonada, para recuperar la «normalidad» y las actividades económícas y sociales.

Desde la Residencia de Olivos y pasado el mediodía del viernes, el mandatario contó nuevamente con la participación de Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, jefe de Gobierno porteño y gobernador bonaerense, respectivamente. Además, mediante videollamada contribuyeron al análisis del contexto sus pares de Jujuy, Chaco y Río Negro (Gerardo Morales, Jorge Capitanich y Arabela Carreras).

En la presentación de datos que trazan las diferentes etapas de Aislamiento Social Preventivo Obligatorio en las que se encuentra nuestro país desde el ingreso a la cuarentena el 20 de marzo pasado, Fernández destacó la baja en la tasa de letalidad del coronavirus, contrariamente al incremento de casos positivos. «Vamos a tratar de volver a la vida habitual, escalonadamente, en un mundo diferente que exige más cuidados”, manifestó antes de anunciar que «entre el 18 de julio y el 2 de agosto vamos a ir tratando de volver a la vida habitual, en este nuevo mundo diferente que nos exige cuidados diferentes», aunque dejó en claro que «si hay que volver atrás o ajustar lo vamos a hacer».

«Caso ejemplar»

En su habitual presentación que incluye las «filminas», tal como suele referirse Alberto Fernández a la muestra con gráficos e infografías, destacó la situación en relación a los demás países del continente: «No fue inútil, todo tuvo sentido y fue muy importante», porque Argentina es «uno de los países con menos muertes en el mundo”, con una tasa de mortalidad muy baja (46,5 personas por millón de habitantes), solo por detrás de Uruguay (8,8) y Paraguay (3,4).

Al respecto de la tasa de incidencia acumulada cada 100.000 habitantes -al 16 de julio-, que lidera Chile con 1.663,5 casos de COVID-19 (seguido por Estados Unidos con 1.056,1 y Perú 1.035,1), Argentina contabiliza 253 y solamente se ubican detrás México, Paraguay y Uruguay (248,6, 44,1 y 28,6, respectivamente).

Asimismo, en cuanto a la duplicación de casos, al compararla con el 26 de junio se refleja una notoria mejoría, ya que de 14,9 días pasó a 23,95 al día 16 de julio en todo el territorio nacional. Por regiones, los datos indican una variación de 14,3 a 24,7 en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), 16,4 a 31,9 en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y 12,2 a 21,2 en el Gran Buenos Aires (GBA).

Precisamente, gracias al análisis de los datos precedentes, entre otros factores, el Presidente expresó que “venimos cumpliendo los objetivos que nos propusimos, porque la mayor preocupación que siempre tuvimos es que el sistema de salud esté preparado para que ningún argentino se quede sin atención médica y eso lo hemos logrado y es muy importante, porque cuando el sistema de salud se satura, la mortalidad se duplica”.

De esta manera, se anunció la reapertura de comercios (entre los que se incluyen las peluquerías y barberías y estudios de abogados), la posibilidad de comenzar a realizar actividad física y mayor frecuencia de salidas para menores de edad. Además, los gobernadores dejaron en claro que el uso del transporte público será solo para trabajadoras y trabajadores considerados esenciales y se mantendrán los controles para contemplar la circulación en el AMBA.

«Hay datos buenos, pero no hay que cantar victoria», concluyó Rodríguez Larreta. «No le estamos ganando al virus, lo que logramos fue gracias a oficialistas y opositores», manifestó Kicillof y Fernández expresó que «sabemos cuándo empezó, pero no sabemos cuándo termina, porque en el mundo todos tuvieron marchas y contramarchas porque hay una velocidad de contagio del virus que no podemos acotar”. En base a mucho sacrificio y solidaridad, la sociedad argentina logró un pequeño avance, también de nosotros -y nuestra responsabilidad- dependerá continuar este camino.