En el Día por la Legalización del Aborto en América Latina y el Caribe, este derecho en Argentina permanece como un tema pendiente y, por tal motivo, el reclamo sigue vigente. Se les exige respuestas a los representantes del Gobierno para que actúen y no permitan que continúen muriendo mujeres y personas gestantes a causa de abortos clandestinos que pueden ser evitables.

Específicamente en cuanto a la situación en nuestro país, el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo tiene estado parlamentario y fue presentado por octava vez ante la Cámara de Diputados en 2019. Es un proyecto que fue modificado y actualizado que cuenta con el impulso de la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito y por más de 700 organizaciones de diversa índole. Además, en 2018 este proyecto de ley obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados.

Al respecto, el presidente Alberto Fernández anunció este año en la apertura de sesiones legislativas, que el Poder Ejecutivo iba a presentar su propio proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Desde la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito se pide de forma urgente a los legisladores y legisladoras y al Gobierno Nacional y todas las fuerzas políticas que dejen de lado las disputas partidarias y prioricen el cuidado de la salud de las mujeres.

El contexto de pandemia no queda exento de esta situación. En una solicitada difundida a través de diversos medios gráficos, desde la Campaña Nacional se informa que, según las últimas estadísticas oficiales, 39.025 mujeres y niñas ingresaron en hospitales por complicaciones de salud relacionadas con abortos en un solo año. El 16% tenía entre 10 y 19 años, y esta es apenas una fracción del total de personas gestantes afectadas. El aborto inseguro deja muertes y secuelas a corto y a largo plazo.

Durante este año, ocurrieron varios casos en las cuales niñas abusadas fueron obligadas a gestar y a parir. Algunos de ellos fueron el que ocurrió en el mes de mayo en la provincia de Santiago del Estero, específicamente en Villa Griselda, La Banda, en donde se le negó la práctica a una niña de 12 años, y otro fue el que se conoció mediáticamente hace unos días en la provincia de Corrientes, donde una niña de 10 años llevó adelante una gestación forzada y que su causa también fue un ataque sexual. De esta violación a los derechos de les niñes, el Estado a nivel nacional y provincial es responsable porque desde la justicia, el fallo F.A.L. permite que un embarazo por causa de una violación es una situación legal y está permitido, es un derecho garantizado, el cual es obstaculizado por provincias declaradas “pro vida” y esto no debe ocurrir.

A pesar de la pandemia y de las negaciones, las interrupciones del embarazo son un hecho de la realidad que ocurren. No queremos más muertes, ni cárcel por abortar y, por ese motivo, es necesario que su tratamiento sea urgente.

El pedido continúa y no debe callar hasta ser escuchado y que el derecho por la decisión de nuestros cuerpos sea reconocido. “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.

Actividades

Esta vez el pañuelazo no se podrá realizar frente al Congreso por el contexto de pandemia por COVID-19 y, por tal motivo, desde la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito se convoca a un pañuelazo virtual a las 18 horas a través del canal de YouTube de la Campaña.

Habrá actividades en todo el país y muchas de acceso virtuales como, por ejemplo, la función especial de la película “Niña Mamá” de Andrea Testa en Colectivo de Cineastas. La contraseña para acceder es AbortoLegalYa.

Asimismo, desde Amnistía Internacional realizaron una presentación de ramos frente al Congreso, hechos con las mismas hierbas abortivas con las que las mujeres arriesgan su vida en la clandestinidad y, como forma de protesta, estos “Ramos de la Deshonra” representan un símbolo del repudio. Cada región del país realizará diversas acciones para que todos se sumen a este pedido #AbortoLegalYa.