A continuación, comparto una pequeña entrevista más personal de dos de los participantes de la Design Day 20: Unai y Alberto López.

«Me llamo Unai, tengo 24 años y soy vasco. Nací en Vitoria, pero por la pasión que le tenía al arte me vine a Madrid a estudiar Artes Escénicas en la Escuela TAI. Después de cuatro años estudiando me puse a buscar trabajo, pero al ver lo complicado que estaba (mucha demanda y poca oferta) y como soy un culo inquieto, decidí emprender un camino de creación propia.

Así que, después de salir de la universidad, trabajé en un proyecto propio que se llama ‘El Malquerío’, una historia de amor/desamor de dos hombres en la España de 1936. Es, además, una crítica a la homofobia y la discriminación al diferente. Después de muchos ensayos y un proceso de creación maravilloso, tuve la suerte de estrenar durante 3 días, en diciembre de 2019, en la Escalera de Jacob. En ese mismo proceso cree una asociación: ‘El Clavel Verde’, para continuar creando obras propias, aunque también se aceptan otras propuestas.

La asociación tiene como objetivo principal la creación de proyectos artísticos (escénicos, audiovisuales, musicales, fotográficos y de cualquier otra índole) basados en situaciones socio-culturales actuales tanto como pasadas con el fin último de impulsar su conocimiento. Dentro de este objetivo destaca la promoción sobre la cultura LGTBIQ+ y permitir la conciencia de los problemas del colectivo explorando su pasado, presente y participando activamente en la construcción de un futuro.​»

¿En qué te inspiraste para crear esta colección?

«La colección tiene dos inspiraciones. La primera de ellas es, claramente, mi querido David Delfín. Escogí una prenda que para él era ‘un más allá’: la camisa blanca, y su acompañante favorito, el traje. En esta inspiración también entran grandes diseñadores como Palomo Spain, que no distingue entre telas de hombre y mujer, así como cortes o tipos de ropa; María Escoté que, con sus looks y puestas en desfile, me inspiró para crear una performance final; Jean Paul Gaultier, que también vistió con falda a los hombres y generalizó el uso de faldas-pantalón, corsés, lazos y leotardos; o el gran Yves Saint Laurent que marcó historia con la introducción del esmoquin (una prenda típicamente masculina) en el armario femenino, la chaqueta sahariana (hasta entonces reservada a los militares) y la gabardina (destinada a los soldados).

Y la segunda fue un impulso personal de crear una colección sin etiquetas, partiendo de mi propia experiencia. Eliminando cualquier tipo de prejuicio sobre las prendas y, sobre todo, las personas que las llevan. El cerebro humano está programado para usar etiquetas. Para enfrentarse al entorno siempre han sido un instrumento útil. ¿Tiene plumas, alas, pico y vuela? Es un pájaro. ¿Tiene cuatro patas, pelo y ladra? Es un perro. ¿Tiene un tronco de madera y hojas? Es un árbol. No importa lo distintos que sean cada pájaro, cada perro y cada árbol, siempre sabremos distinguir uno. Pero cuando se trata de comportamientos sociales este instrumento empieza a fallar. Si un hombre mueve mucho las manos al hablar, hace muchos gestos corporales, no le gustan los deportes, habla con un tono muy suave, se acicala mucho y, en general, adopta comportamientos femeninos, ¿entonces es necesariamente gay? Una cosa es el modo de comportarse o de actuar, y otra muy distinta la atracción sexual que podamos sentir por uno u otro sexo. O por ambos. Por eso pintamos de sobriedad (blanco y negro) las prendas, pero la performance los tiñó de color al explotar con la mezcla de músicas final que abarca toda esa cultura LGTB, desde Shania Twain hasta la mismísima Rupaul.

De ahí nació ‘X’, una colección que permite al ​que la lleva la libertad de sentirse poderoso y llevar su diferencia por bandera.»

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

«En este momento sigo tratando de rodar la obra de ‘El Malquerío’, que espero que próximamente pueda estar en cartel de nuevo, y tengo algo pensado acerca de la liturgia cristiana y San Sebastián que está considerado uno de los santos protectores de la comunidad LGTBIQ+. Pero para eso aún queda bastante.

Ahora mismo estoy abierto a recibir todo tipo de propuestas para seguir creando… ¡estaría constantemente creando!»

¿Qué significa para ti la moda?

«Para mí la moda es un arte más y una vía de expresión más. Como creador tengo la necesidad de utilizar todas las herramientas que tengo a mi alcance para mostrar mi arte, y la moda es una de ellas. Es un camino más para llegar al otro y hacerle disfrutar o, en mi caso, contarle una historia en los 4 minutos de pasarela. La moda consigue establecer una comunicación no verbal que me fascina y que me permite hablar en silencio. Por eso es una herramienta preciosa para contar historias, las prendas también hablan.»

Además de la interesante conversación y conceptos que nos regaló Unai, tuvimos la oportunidad de charlar con Alberto, quien compartió lo siguiente.

«Mi nombre es Alberto López y soy estilista de moda. Tengo 21 años y, aunque la mayor parte de mi familia es andaluza, yo soy de Madrid. Desde pequeñito supe que me quería dedicar al mundo de la moda, de hecho, con 6 o 7 años ya le cogía prestado a mi prima mayor el juego de ordenador ‘Barbie pasarela de modelos’. Debido a la pasión con la que durante toda mi infancia y adolescencia estuve diseñando y creando looks, estudié Estilismo de Indumentaria en una escuela pública de arte en Madrid, y desde entonces me dedico a la producción de editoriales y proyectos audiovisuales de moda.

La colección que presenté en junio de 2019 en el Museo del Traje de Madrid, y ahora ha desfilado en el Design Day de CIFP José Luis Garci, es resultado de la oportunidad que se me concedió de crear una colección como TFG en los estudios de Estilismo.»

¿En qué te inspiraste para crear esta colección?

«Duende es una colección muy íntima y personal. En ella explayo mis sentimientos y mis emociones con respecto a un tema que me preocupa y me apasiona a partes iguales. Desde que tengo uso de razón soy un verdadero enamorado de las tradiciones y folclore de España, particularmente de Andalucía (su forma de vivir la Semana Santa, las romerías de El Rocío y la Virgen de la Cabeza, el flamenco…), y he podido observar que muchas de ellas están en el punto de mira por un sector de la sociedad que da por hecho que la tradición es sinónimo de un pasado oscuro, rancio y conservador. Nada más lejos de la realidad.

Duende nace como resultado de mi reflexión sobre este tema, en la que llego a la conclusión que hay que destruir ese pensamiento de conflicto entre modernidad y tradición, y defiendo una fusión entre ambas, porque la existencia de las dos es necesariamente recíproca, cada una de ellas depende de la otra. Los referentes de esta colección son, entre otros, la Semana Santa, la obra de Paco de Lucía y de Lole y Manuel, el minimalismo de Calvin Klein, la colección PV16 de David Delfín, y la colección Stendhal de Antonio Sicilia.»

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

«De momento estoy inmerso en unos nuevos estudios sobre producción audiovisual y de espectáculos y eventos. En un futuro no muy lejano me gustaría indagar otros campos del mundo de la moda como los eventos, la comunicación y el marketing de moda. Además, como proyectos futuros tengo en mente seguir con la ​producción de editoriales de moda e ir publicándolas en medios de comunicación de más prestigio. Dentro del diseño, tengo en mente comenzar a producir mi segunda colección, pero habrá que esperar un poco para que os pueda contar más sobre ella.»

¿Qué significa para ti la moda?

«Yo creo que la moda tiene dos variantes, a cada cuál más apasionante y hermosa: la moda es imagen pero también es arte, y es cultura. La moda es mi vida, es imaginación, creatividad, comunicación. La moda inspira, emociona, despierta intereses, ilusiones y sueños. Es indescriptible, porque cada cual la siente de una manera. Es un mundo paralelo de fantasía y belleza. Es la expresión de uno mismo, es la exteriorización del discurso sobre la forma de ser, de sentir y de vivir de la persona que viste. Como el escultor utiliza el cincel y la arcilla, el pintor utiliza el pincel y el lienzo, y el músico utiliza las partituras y el piano, el modista utiliza los tejidos y las agujas. No sé, la moda es un conjunto de muchas cosas abstractas y materiales, que confluyen en ella, y que como te enganche, no te suelta de por vida.»

Artículo elaborado especialmente para puntocero por Lara Llamazares.