Las fronteras argentinas tuvieron en los últimos días un refuerzo de controles para, finalmente, entrar en la última etapa de pandemia y reducir las medidas restrictivas (que se acompañan con el plan de vacunación vigente, que alcanzó 32% de habitantes con una dosis aplicada y 8,17% con ambas). Pero este camino cuenta con un obstáculo: más de un tercio de las personas que regresan del exterior del país no cumplen la cuarentena obligatoria. Por este motivo, la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) da inicio este martes a casi 300 denuncias penales a infractores, que contemplan una pena de 3 a 5 años de prisión.

«El martes estamos iniciando 287 denuncias penales, son las personas que no encontramos en sus domicilios, a todas estas personas les cabe una denuncia y van a tener que responder», expresó Florencia Carignano, titular del organismo, a la vez que recordó que «propagar una enfermedad contagiosa, que es el delito, lleva a prisión», establecido en los artículos 205 y 239 del Código Penal.

El operativo de la DNM abarcó inspecciones a casi 800 domicilios declarados en las provincias de Buenos Aires, Chubut, Corrientes, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Santa Fe, Salta y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En 287 de las direcciones se detectaron incumplimientos, lo que refleja una cifra de 38% de desacatos a la medida establecida por el Gobierno Nacional. «Nos pone a nosotros como sociedad en un gran problema», manifestó Carignano, y recordó que «es clave la cuarentena no por un capricho del Estado» sino porque «hay personas a las que recién a los dos días se le empiezan a manifestar los síntomas». Cabe mencionar que el aislamiento obligatorio para quienes llegan al país es de siete días luego del diagnóstico negativo a través de PCR.

Finalmente, en declaraciones radiales, la titular de DNM recordó la relevancia de los controles, ya que «hablamos de retrasar cepas que todavía no están en la Argentina y para eso es importantísima la cuarentena» y «seguramente se van a estar tomando medidas en las próximas horas porque, por unos pocos que no quieren cumplir», no corresponde que «todo el mundo tenga que volver a restricciones fuertes».