La plataforma de streaming Qubit cuenta entre su amplio catálogo de producciones con el film «Varda por Agnès» (2019), última película realizada por la directora belga Agnès Varda.

En este documental acompañamos a la cineasta por diferentes auditorios en los que conversa con las audiencias asistentes sobre el oficio cinematográfico y su filmografía. Un trabajo al que ella relacionaba con tres principios básicos: la inspiración, la creación y el compartir. Varda nos guía con su experiencia, sabiduría y simpatía durante dos horas, nos adentra en su universo y nos demuestra lo liberador que puede ser apostar por el desarrollo de las búsquedas personales frente a la presión de los discursos instaurados.

Sobre la inspiración

Es claro que Varda era una observadora nata, se fascinaba con las historias presentes en los espacios más conocidos y cercanos a su cotidianidad: como las vidas de sus amigos, vecinos o miembros de la comunidad. Así, los silencios de la espera que se prolongan en la fila de una carnicería o, incluso, los momentos de ocio en los que una familia contempla las calles de su barrio desde la ventana, se convertían en las narrativas más interesantes y trascendentales para la directora en los inicios de su carrera. Sin embargo, esto no impidió que alternara el lenguaje del documental con la ficción, dando paso a un estilo propio en el que además, en ocasiones, se presentaba a sí misma como un personaje que narraba o reflexionaba sobre los temas planteados en las películas. Tal y como ocurre en «Varda por Agnès».

La creatividad y el compartir

Su búsqueda como directora supo adaptarse a las nuevas formas de registro, por ello declara que su carrera -que inició con la película «La Pointe Courte» (1956)-, se dividía en dos etapas: el periodo del Siglo XX, en el que se describe a sí misma como cineasta, y el periodo del Siglo XXI, en el que es más parecida a una artista visual, ya que gracias a las cámaras de video era mucho más simple registrar la realidad para después compartirla. Este último punto, quizás, es el de mayor relevancia, debido a que el intercambio con otros individuos genera diálogos capaces de cuestionar y construir nuevas realidades.

¿Por qué ver esta película?

«Varda por Agnès» es un film maravilloso. Nos permite reconocer la importancia de su legado, que no solo cuenta con grandes películas sino, además, con una propuesta como artista contemporánea de la imagen -habiendo realizado exposiciones en el Museo de Arte Moderno de New York (MoMA)-, que son el resultado de una mente dispuesta a registrar las particularidades de variados contextos. Por ejemplo: las líneas de pensamiento y el estilo de vida de algunos miembros de The Factory (estudio de Andy Warhol fundado en los 60′), la lucha del movimiento Black Power en la sociedad norteamericana (también ocurrida durante los 60′ y 70′), o las manifestaciones feministas en pro del aborto en Europa ocurridas durante los años 70′.

Para Agnès Varda era fundamental abordar cualquier temática teniendo un punto de vista claro, de manera que las decisiones tomadas respecto a la forma en que debían ser registradas esas historias pudieran resultar no solo en una propuesta estética para el director sino, también, en una fotografía empática de los personajes retratados.