Muchas veces el desayuno suele ser la comida a la que menos atención le prestamos y, sin embargo, es la más importante. Después de 10 o 12 horas de ayuno necesitamos reponer la energía y los nutrientes para realizar nuestras actividades diarias.
El desayuno nos otorga numerosos beneficios: ayuda a mantener el peso apropiado, mejora el rendimiento físico y mental, favorece la concentración, aumenta el rendimiento y la productividad en el trabajo, permite mantener un buen crecimiento y desarrollo en los niños, y contribuye a mantener la salud y el bienestar general.
Es un hábito saludable que vale la pena incorporar, solo tenés que organizarte y tomarte unos 15 minutos por día para ponerlo en práctica. Levantarse un poco más temprano y dejar preparados los alimentos la noche anterior es una muy buena idea para evitar pasar por alto tu primera comida. Aprovechá este momento para incorporar frutas frescas y jugos naturales, frutas secas, panes y cereales, y lácteos (leche, yogur y queso).


Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.