Los primeros astrónomos observaban los cielos en busca de explicaciones. Cada uno de sus elementos, seguidos día tras día. Controlaban sus movimientos, trazaban sus recorridos imaginarios y calculaban distancias. Esos cálculos con el correr del tiempo exigían mayor exactitud. El ojo humano necesitaba ayuda. Tycho Brahe y Galileo fueron  los primeros en crear instrumentos que aseguraban mejor precisión en las observaciones. Sus resultados lograron romper con las ideas instaladas y con todo el rigor científico se acercaron al verdadero universo o al menos a una parte de ello.
095751_thefuturealmaarrayonchajnantor2full.atacama.chileOctubre de 2013, Atacama, Chile. Se ensambla la antena n°66 de uno de los observatorios más importantes construidos hasta el momento. Su nombre es ALMA (Atacama Large Millimeter/Submillimeter Array).El observatorio, ubicado a 5.000 metros de altitud, posee un diseño y una organización que lo convierte en un instrumento único en su concepto científico. Sus observaciones se realizan en longitudes de ondas milimétricas y sub milimétricas, esto hace que sean longitudes de ondas más largas que las usadas por el ojo humano, además de superar 10 veces las observaciones del Hubble. Las antenas de alta precisión funcionan juntas y convierten a ALMA en un gran ojo, que obtiene imágenes únicas de un universo nunca visto.
“Lo esencial es invisible a los ojos”, decía el Principito. Para ALMA lo invisible ya no lo es. El universo esconde un gran secreto, el origen del cosmos, el momento del Big Bang y los millones de años que sucedieron después hasta la formación de las galaxias. Las pruebas que dejarían testimonio de esa teoría rondan por los confines del cosmos. En 2011 ALMA realizó sus primeras tareas. En sus observaciones, y con apenas la tercera parte de sus antenas, logró una maravillosa vista del universo. Con imágenes jamás captadas con telescopios ópticos e infrarrojos. Para esta etapa de “ciencia inicial” llegaron al observatorio más de 900 proyectos de todo el mundo pero solo 100 podrán ser aplicados.
Encontrar la punta del ovillo no es una tarea fácil, pero la sensibilidad de este conjunto de antenas ya presenta los primeros logros. El nacimiento de una estrella es uno de los momentos más buscados por los científicos. No solo por la obtención de una excelente imagen, sino por toda la información que trae el origen de las mismas. La observación en luz visible permite detectar estrellas recién formadas en las galaxias y las densas nubes de gas frío donde se forman funcionan como una pared que no permite presenciar el alumbramiento. ALMA, con sus longitudes de ondas más largas, logra traspasar las densas nubes y ver el momento exacto: dos galaxias en colisión que generan una gran cantidad de gas y que supera en millones de veces la masa de nuestro sol. El material que genera este evento cósmico es el generador de  nuevas estrellas.
ann12099a10 de diciembre de 2013. El observatorio da a conocer el último informe. El trabajo en equipo de ALMA, los telescopios Hubble y Spitzer, junto con científicos de los cuatro continentes, han descubierto tres galaxias primitivas a casi 13.000 millones de años luz a la Tierra, esto significa que vemos cómo eran en ese periodo, es decir, apenas unos 800 millones de años después de la gran explosión que dio origen al universo. Esta nube gigante de gas, llamada Himiko, es una gran generadora de estrellas. ALMA la observa y lo que obtiene son imágenes del pasado. Esa gran nube estaría formada en su totalidad por gas primordial creado directamente por el Big Bang. Si se confirma la naturaleza esencialmente primigenia de Himiko, estaríamos ante un descubrimiento histórico.
Cuando el proyecto era solo un decreto  firmado, Thigs de Graaw, director de ALMA, decía: “Hoy se consagra la exitosa colaboración de miles de personas de todo el mundo que trabajan en pos de un mismo objetivo: construir el radiotelescopio más avanzado del planeta para explorar los lugares más fríos y oscuros del universo, donde surgen las galaxias y estrellas y quizás los orígenes mismos de la vida “.
ALMA cumplió, abrió sus ojos y se asomó a la gran ventana del universo para develar los secretos jamás contados.
 

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