«Plata o mierda»: la cárcel en primera persona
El documental es una historia sobre la vida en la cárcel que se desmarca del resto de los relatos sobre esta temática.
El documental es una historia sobre la vida en la cárcel que se desmarca del resto de los relatos sobre esta temática.
Dirigida por Stefano Bertelli, es una película italiana de stop motion donde conviven diferentes espacios-tiempos en la mente de un joven.
Chile también vivió una dictadura, como en Argentina. Es cierto que comenzó antes y terminó mucho después con un saldo igual de feroz.
La transformación de un personaje no solo puede darse en una película, también las trilogías, las sagas y hasta los dípticos.
Vuelve Cristian Bernard y también un terror clásico, el que se acomoda en la claustrofobia de los espacios y los sentimientos cerrados.
No todo es tan nuevo, la continuidad se mantiene firme en esta búsqueda de reflexionar sobre el cine con su historia y su presente, también.
50 años pasaron del comienzo de la dictadura cívico militar. Aquí van tres películas que abarcan diferentes aristas sobre el tema.
En los últimos años hay un reposo del cine uruguayo sobre lo fantástico -en términos de género y estilo- para narrar un presente.
Otra de las películas inscriptas dentro de la urgencia en esta temporada de premios, que retrata el convulsionado mundo que vivimos.
«Hamnet» va derecho por ese camino en el que se nublan las películas para casi desaparecer luego de superar la temporada de premios.
¿Cómo se cuenta una vida? ¿Desde dónde se parte? ¿Hasta dónde se llega? Las variantes son múltiples y las maneras de abordarlas también.
Desde hace tiempo que el cine coreano pone el dedo en el ventilador para reflexionar sobre esta fase del capitalismo que nos toca vivir.
En tiempos en que se ataca a la cultura y sus mecanismos de producción, es una señal de resistencia que exista MADO (Más Allá del Olvido).
A pesar de tener una sobrepoblación de películas biográficas, existen algunas historias reales merecedoras de una narrativa ficcionalizada.
Termina el año y el final no podía ser más celebratorio, porque nos metimos con uno de los géneros por antonomasia del cine.