La tradición de colocar hojas y brotes de la planta del té (Camellia Sinensis) en el agua hervida para otorgarle un buen sabor se utilizó por primera vez en China hacia el año 250 a.C. y, desde ese momento, se expandió a casi todas las regiones del mundo, con gran aceptación. Inicialmente, fue consumido con fines medicinales y luego pasó a convertirse en una bebida mística que dio lugar a nuevas tradiciones y rituales para su consumo. La historia del té esta revestida de misterio y fábula, pero también de acontecimientos con respaldo histórico. El té es originario de China y, según la leyenda, habría sido un monje budista, Bodhidharma, quien introdujo la forma Zen del budismo en el país, que descubrió hacia el año 520 a.C. Otras historias le atribuyen un origen mucho más antiguo, hacia el 2.700 a.C., durante el reinado del emperador Chen Nung.
La repercusión del té en la cultura china fue tan importante que tuvo su Edad de Oro, y esta fue durante la dinastía Tang, donde se escribió el Cha Sing o Arte Clásico del Té. En este libro sagrado se detallaron en forma poética las distintas técnicas y formas de preparación. De la mano del té llegó el desarrollo de la cerámica en China, con el fin de crear utensilios que acompañaran la ceremonia de su consumo y marcaran status social.
Tuve la posibilidad de conversar con Soledad Plotnik y Santiago Lavera, emprendedores de corazón y fundadores de Blue Garden – Té gourmet de la Patagonia. Soledad y Santiago llevan 10 años casados y juntos decidieron iniciar este proyecto.
La creación
Blue Garden comenzó hace varios años y adquirió un fin comercial 5 años atrás y en el que salieron al mercado hace 8 meses. “Nosotros siempre fuimos amantes del té y, poco a poco, nos introdujimos en su mundo. Con el tiempo aprendimos sobre los diferentes tipos, cortes e hicimos de esto algo cada vez más profesional, estudiamos y realizamos viajes para estar bien capacitados. Luego le incorporamos nuestra pasión por el diseño y la cocina y, a partir de esta fusión, comenzamos a diseñar nuestros primeros blends. No nos fue fácil, dado que pasamos por muchas dificultades económicas antes de sacar nuestro té al mercado. Siempre tuvimos muy en claro lo que queríamos, no solo lograr un excelente producto, rico y variado en cuanto a sabores, sino también que la gente descubriera una nueva forma de tomar el té en hebras, de acercarles algo divertido y original, pero a su vez práctico y funcional”, expresa con entusiasmo Soledad.
Además, cuenta que su producto está diseñado para que el cliente pueda sentirlo desde lo visual, olfativo y táctil, es decir, para que sepa de qué se trata y conozca a priori lo que va a consumir, “es por esto que hacemos té en hebras”, afirma. “Al mismo tiempo, sabemos que los tiempos de hoy hacen casi imposible preparar una tetera, o muchas veces el lugar físico no lo permite, y es por eso que dentro de cada caja vienen de regalo 6 divertidos filtros para rellenar, engancharlos en la taza y usarlos como si fuera un saquito. La calidad y seguridad de tomar un té en hebras, pero con la comodidad y practicidad de un saquito”.
La inspiración
Las fuentes de inspiración son varias, desde la cocina misma hasta las estaciones y la geografía. “Para lograr los mejores sabores, utilizamos los mejores productos. Capullos de rosas de China, lavanda de la Patagonia, hibiscus del noroeste argentino, canela de Sri Lanka, flores naturales, rosa mosqueta de Bariloche, cacao de Venezuela, jazmines de China, flores naturales,  manzanas del Valle de Río Negro y el mejor té orgánico nacional de Misiones”.
“Nuestros blends fueron pensados y creados como un plato gourmet, combinamos sabores y aromas para lograr un buen equilibrio. La unión de ingredientes no es al azar, deben mantener un buen matrimonio, acompañarse, complementarse y convivir en una perfecta armonía. Cada persona encuentra su sabor, el que mejor le queda, ese que va a ser su preferido… como un perfume, uno prueba otros, pero siempre tiene su favorito”.
El diseño
Soledad relata que trabajaron muchísimo para el lograr el packaging que actualmente tienen, entre 5 y 6 modelos quedaron en el camino. Siendo ambos diseñadores gráficos, cuidaron todos los detalles y no pararon hasta desarrollar lo que tenían en mente. “Queríamos que fuera una caja para regalar… para guardar, que tuviera detalles que se descubrieran poco a poco, frases y dibujos”.
El té y los blends
Las bases de los blends son té negro, verde y rojo. Actualmente, Blue Garden ha desarrollado 10 blends diferentes.
Con base de té negro han creado un blend de carácter fuerte, sabores más invernales, más redondos y cálidos.
After Eight: té negro, con hojas de menta pepper mint y granos de cacao. “Esta combinación es ideal para golosos, ¡un bombón!”.
Blue Earl Grey: base de Earl Grey (típico té ingles) perfumado con lavandas de la Patagonia. “Delicioso, delicado. Un paseo por un jardín”.
Apple Tree: té negro, trocitos de manzanas verdes y ramas de canela. “Combinación infalible, para una tarde de invierno. ¡Una tarta de manzanas en su taza!”.
Winter Chai: súper especiado, con canela en rama, clavo de olor, cardamomo, anís, pimienta rosa y jengibre. “Con un dejo picante, para tomar solo o con leche”.
Patagonia Bombón: té negro con cacao y frambuesas. “El espíritu de Bariloche hecho té”.
Con base de té verde han creado sabores bien frescos, florales, ágiles y femeninos.
Summer Peach: con duraznos, pétalos de flores amarillas y trocitos de cáscaras de cítricos. “Muy fresco, ideal para tomarlo helado”.
Lady Rose: base de té verde, con capullos de rosas chinas y el toque refrescante del cedrón. “En pocas palabras, femenino, ¡un perfume increíble!”.
Very Berry: té negro, con trocitos de rosa mosqueta, flores de hibiscus y frutas rojas. “¡Súper patagónico!”.
Y con base de té rojo, están presentando sus dos últimos sabores.
Red Queen: con mosqueta, jengibre, mandarina y naranja.
Tea Cup Cake: con vainilla y coco.
Algunas recomendaciones
La temperatura del agua no debe superar los 90 °C. El tiempo de reposo para los blends a base de té verde no es más de 1 minuto, mientras que para los que son a base de té negro son 3 minutos. No se recomienda dejarlo más tiempo, ya que se liberan muchos taninos y, como consecuencia, el té se vuelve amargo y muy astringente.
Blue Garden se distribuye mayoritariamente en la región de la Patagonia. Sus clientes son muy variados, al igual que sus sabores. “Nos eligen mujeres que se juntan con amigas a tomar el té, matrimonios que adoran hacer una sobremesa entre teteras, aquellos a quienes le gusta agregar algo distinto a la yerba del mate y también los chicos porque se divierten con los saquitos con diseños divertidos”.
“No existe ocasión especial para tomar nuestros tés, todos los momentos pueden ser ocasión, solo basta con tener ganas de hacerlo.”

Un comentario de “Blue Garden, té gourmet de la Patagonia

  1. Silvia Selischenko dice:

    Excelente te. Encuentro la mezcla justa de sabores. Exquisito. Me gustaria conocer toda la varieddad. He probado apple tree y summer peach. Los felicito por el producto.

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