La Organización de las Naciones Unidas (ONU) designó a Bolivia como la nación que presidirá el comité especial encargado de diseñar un marco jurídico multilateral para la regulación de los procesos de reestructuración de las deudas soberanas en todo el mundo.
Luego de esta decisión, entonces, el país que lidera Evo Morales tendrá que desarrollar antes del mes de diciembre una normativa para garantizar las negociaciones en el sistema financiero global en pos de buscar la equidad de las economías para con sus acreedores.
«Imagínense, hermanas y hermanos, ese orgullo que tenemos no solo para Bolivia sino para todo el mundo. Cuesta negociar y hacerse conocer pero será un orgullo para los bolivianos que dirijamos el cambio de la nueva arquitectura financiera en el mundo», expresó el mandatario. Asimismo, amplió su punto de vista al manifestar que esta iniciativa que tendrá como referente a Sacha Llorenti, embajador boliviano ante ONU, «es otra forma de cómo cambiar esas políticas de usureros, de grandes instituciones internacionales que quieren seguir asaltado a los pueblos del mundo».
Sobre la problemática para lograr el desendeudamiento en países en vías de desarrollo, Llorenti pone énfasis en que «este proceso no es sencillo, es complicado y difícil, pero por eso es que se han creado las Naciones Unidas para encarar los procesos difíciles y resolverlos en el marco del diálogo y en el marco de los principios de la carta de las Naciones Unidas».
Además, el responsable de la elaboración de la normativa aprovechó para recordar la experiencia de su país: «Nosotros hemos vivido, padecido una crisis en el tema de la deuda externa en los años 80. Varios países padecieron la misma suerte en estos años, los casos más recientes son Argentina, Grecia y varios países de África que están padeciendo la misma situación».