Córdoba restringe actividades debido al incremento de positivos de coronavirus en la provincia. La medida, tomada por el gobernador Juan Schiaretti, intenta combatir la segunda ola en la región, que contabiliza casi 330.000 casos totales, con un promedio de 4.500 diarios y registra 4.032 muertes por la enfermedad.

Además, la preocupación aumenta si se considera que está ocupado el 78,9% de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en la provincia, es decir, 2.606 personas están internadas a causa del COVID-19 y sus complicaciones derivadas. De esta cifra, 493 (18,9%) requieren asistencia respiratoria mecánica.

Por estos motivos, Schiaretti decidió que desde este lunes y por el término de dos semanas (del 7 al 18 de junio) se suspenden las clases presenciales, reuniones familiares y sociales y se reduce el horario de las actividades comerciales, además de restringir la circulación entre las 20 horas y 6 de la mañana. Quedan exceptuadas las prácticas deportivas individuales al aire libre como running, ciclismo y caminata. “Estamos atravesando el momento más crítico de la pandemia”, manifestó el mandatario en conferencia de prensa este viernes. Al respecto, adelantó que su gobierno destinará 600 millones de pesos de asistencia a los rubros afectados por la medida.

Además, anunció que Córdoba adhiere este fin de semana al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) nacional 334/2021, que previamente no estaba alineado al resto del país. «Nunca politizamos con nadie», aseguró Schiaretti, al tiempo que advirtió que «circulan cepas más contagiosas que el año pasado» y «atacan a personas de menor edad y a los más jóvenes», porque «el virus circula porque nosotros circulamos», en referencia a las fiestas y encuentros clandestinos, donde «ocurren la mayoría de los contagios».