Hoy es un día muy especial, porque se conmemora el Día del Maestro Espiritual o el Día del Loto Blanco, fecha establecida en honor a la gran maestra rusa Helena Petrovna Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teosófica.
HelenaMujer fascinante si las hubo, nacida dentro de una noble familia aristocrática de Rusia, sus niñeras le contaban cuentos de hadas y gnomos y veían en ella un interés sobre estos temas como si ya conociera dichas historias.
Recibió una muy buena educación, sabía varios idiomas y la caracterizaba un talento muy especial como pianista. A la edad de 11 años se fue a vivir con su abuela, ya que su madre había muerto. Su abuela poseía un museo de Historia Natural, que hizo de Helena una niña muy anormal para su entorno, porque hablaba de todas las características de los animalitos disecados en el museo como si los conociera de toda la vida. Por esta y por otras razones fue tildada de “rara”, ya que poseía poderes psíquicos muy notorios que asustaban a quien la rodeara.
Fue una revolucionaria para la época: se casó a los 16 años con un hombre de 70 y el matrimonio solamente duró 3 meses, ya que se escapó, lo dejó y regresó después de 10 años para anular dicho vínculo marital.
Con una energía indomable, carácter fuerte y espíritu independiente recorrió el mundo y ofreció todas las enseñanzas dadas en Oriente sobre ocultismo para Occidente, ya que tenía la capacidad de leer jeroglíficos en sánscrito, egipcios, dominaba la lengua griega, el latín, el inglés y el francés, además de poseer extraordinarios poderes.

Helena y Ollcot

Helena y Ollcot


En uno de sus tantos viajes conoció a su docente espiritual, el Maestro Moria, quien la guió y la salvó de la muerte varias veces.
A la edad de 44 años, junto a H.S. Olcott fundaron la Sociedad Teosófica, más precisamente el 7 de septiembre de 1875. Entre sus obras extraordinarias se destacan “Isis sin velo” y “Doctrina secreta”.
Esta maravillosa mujer dejó su cuerpo físico el 8 de mayo de 1891 y, a partir de este hecho, en todo el mundo se celebra el día del Maestro Espiritual.
Gracias Helena P. Blavatsky por todo lo que dejó para esta era. Un día como hoy se fue su cuerpo, aunque siento que está más viva que nunca porque, al menos (y no digo todos los días pero sí bastante seguido) y como si fuéramos viejas amigas, podemos encontrarnos en alguna de las hojas de sus textos.