Las mujeres son tomadas como un pilar fundamental en la sociedad pero más aún en el seno de la familia, porque no solo trabajan sino que cocinan y realizan los quehaceres de la casa (aunque en los últimos años este concepto haya cambiado y los hombres se hagan cargo también de realizar las tareas domésticas) sino que, además, acompañan incondicionalmente a sus maridos y a sus hijos, ayudándolos con los temas escolares, entre otras tantas obligaciones que se inculcaron durante años. Pero, esta vez, la conmemoración se centra en la violencia contra la mujer porque en los tiempos que vivimos es cada vez más popular y más cruda.
Esta mención se lleva a cabo desde 1911 (a pesar que se celebró un 19 de marzo por primera y única vez) y se dio en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. Años más tarde esta iniciativa se replegó por numerosos países del globo. La celebración es también conocida como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, aunque muchos años después la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la mujer y de la Paz Internacional, y cuando dije muchos es porque así fue: recién en 1975 fue reconocido como nuestro día. En esta jornada se celebra la lucha de la mujer para lograr equiparar los beneficios que tienen los hombres a nivel social, político y como persona. Brecha que aún hoy se nota y queda en manifiesto en distintos ámbitos de la vida cotidiana.

La mujer en la antigüedad

Desde antes de Cristo, la historia de la mujer fue coartada por los que contaban lo sucedido, los hombres. La primera vez que las mujeres tomaron consciencia de la importancia de lo social fue durante la Revolución Francesa, donde marcharon hacia Versalles para reclamar la igualdad bajo el lema “libertad, igualdad y fraternidad”, aunque también supieron darse cuenta que el hecho de luchar por lo social no es luchar por el género. Durante esa etapa en París se produjeron las primeras peticiones formales de derechos políticos y ciudadanía. A pesar de estos intentos fue recién a mitad del Siglo XIX, cuando las mujeres tomaron fuerza para luchar por el sufragio  femenino, la reivindicación de la igualdad, las denuncias por la opresión sufrida en lo social, familiar y laboral. A través de un libro de Friedrich Engels publicado en 1884 llamado “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, las mujeres comenzaron a formar grupos feministas en movimientos obreros y dentro de agrupaciones anarquistas donde se reivindicaban la separación entre sexualidad y reproducción, la defensa de la maternidad libre, la liberación femenina, la libertad sexual, la promoción de la planificación familiar y la difusión de métodos anticonceptivos artificiales.
 
Un 19 de marzo de 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza se conmemoró el Día Internacional de la Mujer Trabajadora al que asistieron más de un millón de personas que pedían a viva voz el derecho de voto, de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. Pocos días después del pedido millonario por los derechos femeninos existió un quiebre a nivel mundial para replantearse los pedidos. Este se dio lugar en Nueva York cuando el 25 de marzo se incendió la fábrica de camisas “Triangle” en  la cual murieron 140 mujeres de poca edad y en su mayoría inmigrantes.
En 1913, en las vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer, aunque este se dio el último domingo de febrero. Luego de la llamada Revolución de Octubre se dio lugar a la aparición de Alexandra Kollontai, quien fuera reconocida como una feminista, consagrada como Comisaria del Pueblo, que logró conseguir el voto femenino y legal el divorcio y el aborto.

Año Internacional de la Mujer

Así se lo denominó a 1975, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, aunque dos años más tarde, en 1977, se tomó a este día como Día Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. Además, se invitó a que todos los estados del mundo proclamaran este día.
En 2011 se cumplió el centenario de esta revolución, y así podríamos llamarla, fecha en la cual comenzó a operar la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer. Día a día es cada vez mayor la defensa de los derechos de las mujeres y es apoyado de cerca por la Organización de las Naciones Unidas.

2013: contra la violencia femenina

Este año la ONU decidió elegir un tema muy delicado, la violencia contra la mujer, y se refirieron a esta elección con la siguiente frase: “Una promesa es una promesa: momento de pasar a la acción para acabar con la violencia contra las mujeres”. Este hecho viene de la antigüedad y es reconocido como un flagelo social. En 1993 se ratificó la declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, donde se afirma que esto es un grave atentado a los derechos tanto de la mujer como de las niñas.
En Argentina es cada vez más grave la situación que se está gestando y la cantidad de casos que son de público conocimiento. Sí, dije público, ¿cuántas mujeres son golpeadas y no se animan a denunciar? O simplemente, quedan en el anonimato aunque son parte del horrible número de víctimas de violencia de género.
Según cifras oficiales otorgadas por el Observatorio de Femicidios, en 2012 se registraron 255 mujeres muertas, aunque es un 10% menor que en 2011, pero por lo que va de 2013 parece que los casos van en aumento.
 
De los 255 casos antes nombrados, el 63% es increpada por su esposo, amante, novio o expareja. También es escalofriante saber que estas 255 muertes trajeron aparejados 357 hijos/as huérfanos, de los cuales 248 son menores de edad. Queda en cada uno de nosotros, como pueblo, tanto hombres como mujeres, tomar consciencia que la violencia, así sea un empujón, es violencia y no conduce a nada. Si sos golpeada o golpeado denunciá, no te quedes con la palabra en la boca, con miedo. Siempre se puede estar mejor… y también peor.
El 8 de marzo saludemos, además, a las mujeres de nuestras vidas: novias, esposas, madres, abuelas, hijas o amigas. Un mimo, una flor, un chocolate es una atención, pero acordate que las mujeres estamos con ustedes todos los días, así que tienen 364 días más para mimarnos y hacernos regalos.

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