Pasó una semana.

Pero no todo pasa así como el tiempo. Pasan muchas cosas, es cierto, pero otras se quedan, se afirman, intentan instalarse y consolidarse en un espacio. Resulta imposible cuantificar si es más lo que transcurre que lo que permanece. Además, no tendría sentido tal análisis. Preferimos utilizar nuestras energías e invertir nuestras ganas en otros análisis, que precisamente son los que compartimos en .cero cada día. Entre la interminable lista de los hechos que tienen la firme intención de mantenerse en un tiempo presente estamos nosotros, después de nuestra primera semana de vida (y tantos meses de gestación, para acentuar una analogía).

En la realidad, todos y cada uno de los días surgen innumerables acontecimientos noticiables que pasan constantemente y valen la pena ser tratados. Formamos para ello un gran equipo heterogéneo y capacitado para contarte lo que pasa.

La alegría, el entusiasmo y el compromiso al ver el trabajo de tanto tiempo ya materializado de todos los que conformamos .cero es mucho, y va mutando, evolucionando, se renueva hacia nuevas alegrías, más entusiasmo y mucho mayor compromiso para seguir adelante, pero no pasar, sino transitar con vos, del otro lado… a tu lado.

Pasó una semana. Recién empezamos.

Ya empezamos a contar con vos.