Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), para el 12 de marzo 363 millones de alumnas y alumnos en el mundo no tuvieron clases, desde preescolar hasta estudios terciarios, a causa de la decisión de los gobiernos de prevenir la pandemia por coronavirus y cerrar las aulas. Desde casa se tejen estrategias de educación para avanzar en los distintos niveles de aprendizaje y proveer a estudiantes y padres de herramientas que les permitan acceder a plataformas gratuitas en todos los niveles educativos.

En este contexto, la UNESCO convocó ese mismo día de marzo una reunión en París, su sede principal, con el objetivo de desarrollar estrategias conjuntas a nivel mundial y lograr disminuir las consecuencias del virus a nivel educativo. En la reunión participaron mediante videoconferencia 27 ministros de Educación y 37 representantes ministeriales de países de Asia, Europa y América del Norte.

Mediante su página web, la organización internacional brinda estrategias como la formación de un equipo de tareas de emergencia, que tiene el objetivo de apoyar las respuestas nacionales de cada país y compartir respuestas de política eficaces centrándose en los países más vulnerables. Durante la reunión, la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, señaló: «Estamos entrando en un territorio inexplorado y trabajando con los países para encontrar soluciones de alta tecnología, baja tecnología y sin tecnología para asegurar la continuidad del aprendizaje”.

En concordancia con las estrategias, UNESCO publicó en su página web una lista de aplicaciones y plataformas para estudiar a distancia, videoconferencias a gran escala y cursos virtuales. El objetivo principal es mejorar la comunicación entre estudiantes, docentes y padres. La mayoría de las aplicaciones están dirigidas a los países más afectados en Europa y Asia, por esta razón se encuentran en idioma inglés, chino y árabe, pero algunas también tienen soporte en español.

Finamente, hacen algunas recomendaciones como la utilización de plataformas virtuales de aprendizaje, no solo para alumnos, también para docentes y padres, involucrando de esta manera la estrategia de educación a distancia. También hacen énfasis en que las y los estudiantes deberán incorporar la virtualidad en su rutina y los padres el teletrabajo.