Qué pasa cuando toda tu vida viviste con una creencia y un día, por un hecho que pensás que es casual, te das cuenta que esa certeza que te acompañó tanto tiempo fue una verdadera farsa. Bueno, la mayoría de las veces uno se niega a pensar que es así y todo continúa igual que antes y, aunque es difícil de entender que esto pase, es cierto que sucede de esta manera. Está tan arraigada esa idea que se vuelve casi imposible de extirpar, como un clavo en un árbol ya es parte de sí, creemos que se convierte en algo inseparable.
Con este inicio, la cantidad de temas que podrían dispararse es abundante, y estoy seguro que ya tenés en tu cabeza algunos. Desde el incomprobable alunizaje, pasando por las evidentes pruebas que se mostraron en el histórico atentado a las Torres Gemelas o la invasión a Irak, hasta algo mucho más cercano para nosotros llamado Federalismo. Precisamente, este tema va a ser el que voy a desarrollar a continuación.
El federalismo es una mentira
republicaargentinaTodos nos cansamos de leer una y mil veces en los manuales de los colegios que la República Argentina estuvo dividida en un punto de la historia (¿uno solo?) entre “unitarios” y “federales”. Como la idea no es debatir sobre ese contexto ni sus consecuencias, simplemente voy a remitirme a hechos palpables por todos y estos son los que ocurren en el presente, los contemporáneos para vos y para mí. Para facilitar la hipótesis, de base, los tres poderes gobernantes están situados en Buenos Aires. La universidad más importante del país y una de las más prestigiosas del continente también está localizada a la vera del Río de la Plata. Asimismo, muy cerca de una de las sedes más importantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se encuentra el club de fútbol más ganador de la historia, y bordeando el caudal de agua, pero del otro lado de la ciudad, se sitúa el club con más seguidores, también de los más importantes y conocidos del planeta. Si salís de Buenos Aires, obviamente que hay instituciones deportivas importantes pero… ¿tienen cobertura de los medios? Me refiero a esa misma prensa que prefiere pasarse horas y horas parloteando sobre cada entrenamiento de estos “clubes grandes” antes que informar sobre las novedades relevantes de cualquier club del Interior. Y sí, si te alejás de la capital entrás al “interior”: un país entero denominado de una forma que connota el ingreso hacia una zona oscura llena de indios salvajes que no entran en razón y no permiten que la nación avance, tal como se indignó Charles Darwin al ver las matanzas de siglos pasados y por las que se expresó por escrito o, por el contrario, como describía la situación Domingo Faustino Sarmiento, uno de los próceres que, irónicamente, había nacido en el “interior”, en la provincia de San Juan.
Aprovecho ese contexto y recuerdo que por aquellas épocas se tendieron vías de ferrocarriles con las que los inocentes se esperanzaron e ilusionaron con la creencia de que esta nueva red uniría a un pueblo disperso, cuando los hechos muestran que el plan tuvo las claras intenciones de acercar la producción de las diferentes regiones «monoproducto» hacia el puerto, hacia el comercio monopólico de una Argentina que aún no estaba instaurada. Y para ampliar esta historia, recomiendo leerlo a Eduardo Galeano, así prosigo con la refutación del federalismo.
¿Y hoy? ¿No somos federales? Mi respuesta es no. Si tenés alguna duda prendé la tele y poné cualquier noticiero. Hacelo el día que quieras, dale. Por si acaso, la justificación de algunos sobre la cantidad de habitantes que tiene la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no sirve en este caso, porque entonces deberíamos ver más acontecimientos que suceden en Córdoba o Santa Fe, y hasta quizás en una menor medida en Mendoza, Tucumán o Entre Ríos. Pero sabemos que no es así. En la agenda “importa” más un robo en algún barrio porteño, un bache en una avenida o una marcha en la 9 de Julio antes que las tremendas lluvias o los fuertes temporales que azotaron algunas provincias días atrás, por citar un ejemplo y sin desmerecer cualquier acto que incida en la vida del prójimo o limite las libertades individuales. Acá el análisis pasa por otro lado, valga el juego de palabras. Además, es asunto de público conocimiento que en la ficción argentina al personaje que no haya nacido o no sea oriundo de Buenos Aires se lo estereotipa, se lo clasifica y se lo caracteriza con rasgos que incluyen una selección especial en la vestimenta o menor coeficiente intelectual, por más duro que suene esto. Un ejemplo reciente para graficar la idea fue la tira diaria de Canal 13 que protagonizó Mariano Martínez junto a Nicolás Cabré y en la que Griselda Siciliani interpretaba a una chica nacida en Chacabuco (localidad bonaerense), que se comportaba como un Tarzán moderno.

SENADOR

Ricardo Adolfo Kaufmann


El senador justicialista, Ricardo Adolfo Kaufmann, participó del Congreso Internacional de Federalismo y Territorios que se desarrolló en La Rioja. Allí expresó que «Hay cosas que han quitado protagonismo a las provincias, que no son las más fuertes económicamente, que son por lo menos diez y que, paulatinamente, han perdido fuerza dentro de lo que fue programado como un federalismo que equilibrase las fuerzas de las distintas provincias y promoviese el desarrollo de aquellas que no tenían esa preminencia económica. Sin embargo, se ha acentuado en favor de algunas pocas provincias. Se propuso una reforma constitucional porque la de 1994 no alcanza a reflejar, porque en realidad fue una Constitución más para la periferia que para el contenido federal. Lo único que hizo por el federalismo en esencia fue establecer que los recursos originarios eran de las provincias, lo cual dio lugar a la obtención de regalías propias».
Finalmente, me remito al principio del federalismo. Este indica que deben existir estados autogobernados dentro del Estado Mayor para que, de esta manera, detecten los problemas y necesidades puntuales de su región o territorio y trabajen en pos de sus objetivos. Es muy fácil demostrar que esto no ocurre, ya que vivimos en una república en la que todo está sometido a las decisiones del Gobierno Nacional y donde si el gobernador de turno no pertenece a los lineamientos del partido es excluido, más allá de las políticas sociales del actual mandato de Cristina Fernández que continúan con lo iniciado por Néstor Kirchner, quien fue uno de los pocos gobernantes que incluyó a las provincias más alejadas y olvidadas de la Argentina.
Si los que representan a cada uno de los más de 40 millones de ciudadanos argentinos (no solo en el ámbito político, sino además los directivos de corporaciones con presencia en todo el territorio, los entes reguladores en diferentes actividades, en fin, aquellos que de alguna forma marcan el rumbo del país) están en Buenos Aires, acaso… ¿no deberían los que tienen la obligación de brindar información intentar poner a disposición de todos lo que pase en todo nuestro país? Mis impuestos y los tuyos tienen un destino directo y sencillo: toda la Argentina.