La ópera prima de Lucas Bucci y Tomás Sposato es una comedia de complejidades solapadas en la aparente sencillez de tres amigos con una cámara testigo de su modesta aventura en un festival en Florianópolis.

Lucas hizo un corto que se llama «Los Payasos» y no queda en ningún festival. El vínculo entre este director y su obra recuerda un poco a las jóvenes e impulsivas primeras ideas que se transforman en productos «inmirables», algunas de esas que se transforman en mitos como los cortometrajes destruidos de directores célebres.

Cuando su corto «Los Payasos» queda seleccionado en el Mundial del Cortometraje, viaja junto a uno de los actores y Tomás Sposato con la decisión de grabar cada minuto. Tienen la capacidad para registrar 16 horas continuas, y la compañía de la cámara se vuelve testigo de delirios y límites difusos entre la ficción y la realidad.

A medida que pasan los días, la interacción entre ellos y con la cámara vira entre lo artificial y lo natural. Las neurosis salen a la luz y el registro dialoga con el humor de las películas de su productor, Néstor Frenkel.

El juego de intentar definirla y entender «hacia dónde va» es un juego perdido. Recién una vez que «termina», si se puede decir que culmina, se hace más evidente que la película estalla como una suerte de matrioshka y de loop infinito.

«Los Payasos» es cine dentro del cine, es comedia, ficción, realidad, existencialismo y todo al mismo tiempo. Para conocer más sobre esta película escuchá la entrevista a uno de sus directores, Tomás Sposato.

Audio completo de la nota