Entre la ola de calor, el sorteo de Javier Milei y los cortes de luz de cada verano, compartimos el resumen semanal con lo mejor y peor de la política argentina.

Noticias de la Gorra

Una infernal ola de calor le pega a medio país y, para celebrarlo, 700 mil usuarios se quedaron sin luz el primer día. Edenor dijo que el problema fue que se prendió fuego una casilla. Vamos, muchachos, inventen algo mejor. Parece que dependemos de que a una vieja no le salten los tapones.

Eso sí, las empresas preparan una medida innovadora, nunca vista desde 1980: se vienen los cortes programados. Menos mal que nos aumentaron 3.000 por ciento la tarifa, si no seriamos Venezuela.

Otro que tiene ideas espectaculares es el Gobierno Nacional, que ordenó a los empleados públicos que trabajen en las casas. Así, en lugar de prender el aire de una dependencia estatal, lo enciende cada uno en su casa… y si tenemos en cuenta la cantidad de empleados públicos que hay… explota todo.

Como esto da para todo, los que increíblemente en medio de los cortes de luz salieron a chicanear fueron Mauricio Macri y Aranguren. Solo les quería recordar que el mejor equipo de los últimos 50 años dejó sin luz a medio continente.

Para dar una imagen de austeridad y evitar seguir perdiendo votos e imagen, el presidente Alberto Fernández le pidió a sus funcionarios de primera línea que veraneen en el país. Igual se ve que a algunos no les habría llegado el mail, porque la titular del PAMI, Luana Volnovich, les terminó de hacer el depósito de 30.000 pesos a los jubilados para que se compren un kilo de helado y se fue a Cancún con su segundo a cargo. Seguro debe estar chequeando las posibilidades de organizar viajes de jubilados a Las Termas de Cancún.

Otro al que parece que no le llegó el pedido presidencial es al ministro de Desarrollo, Jorge Ferraresi, que se rajó a Cuba y no precisamente a robar ideas de desarrollo ambiental.

El que salió de debajo de las baldosas con el calor fue el exministro de Salud, Ginés González García, también recordado por habilitar un vacunatorio VIP para amigotes como, por ejemplo, Horacio Verbitsky. Bueno, volvió a hablar públicamente y dijo: «No hice nada incorrecto, quizás alguna estupidez». Todos sabemos que los estúpidos hacen cosas incorrectas.

Finalmente, el recién electo diputado, Javier Milei, hizo algo que lo diferencia del resto de sus compañeros de casta política, y eso fue cumplir una promesa. Por eso, llevó a cabo el primer sorteo de su sueldo entre 1 millón de personas y la justicia poética quiso que las 200 lucas se las ganara un kirchnerista… que la va a usar para pagar deudas.

Finalmente, es llamativo cómo toda la horda libertaria se quejó de la app Cuidar por sostener que buscaba armar una base de datos para controlar a la población, pero sin drama le dieron todos los datos a Javier, que ahora los tiene a todos agarrados de las bolas con una enorme base que seguirá creciendo sueldo a sueldo.

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