Compartimos el resumen semanal desde el neuropsiquiátrico «rosado», con lo mejor y peor de la política argentina.

Noticias de la Gorra

Conocemos el nuevo índice de pobreza, pero del segundo semestre de 2021, y se registraron un total de 37,3% pobres. Se podría decir que bajó con respecto a 2020, que fue del 42%. Pero hay que ser muy optimista para alegrarse, porque significa que 4 de cada 10 argentinos es pobre.

Ahí es donde entra el show de los titulares y declaraciones de un lado y del otro de la grieta: desde C5N aplauden un índice de pobreza de hace 3 meses que sigue siendo superior al que dejó Mauricio Macri, y desde TN ven qué piruetas hacen cuando tienen que explicar que Macri dejó el índice más alto de pobreza desde 2001 en un contexto sin pandemia ni guerra. Bueno, para eso les pagan a los mercenarios del periodismo. Dibujen, maestros.

Eso sí, a los jubilados, esa casta privilegiada que no labura, el Gobierno les va a dar un suculento bono de 6.000 pesos para que se los gasten seguramente en el bingo o en viagra. Los viejos están en la gloria.

Otro índice que sigue disparándose es el de inflación y, según Alberto Fernández, 10 o 12 puntos de inflación son por la guerra. Acá te descuidás dos minutos y te encajan un par de puntos de inflación por las dudas. Mandemos la factura a Vladimir Putin a ver qué dice.

Como vio que el tema de la guerra no era muy creíble, apeló a lo bíblico y dijo que “hay demonios que hacen subir la inflación”. Definitivamente, la Casa Rosada es un neuropsiquiátrico.

El que la tiene re clara con el tema (de hacerse el boludo) y ya le está buscando la vuelta mística, igual que el Presidente, es el secretario de comercio, Roberto Feletti, quien advirtió que la inflación de marzo va a ser alta y que él no hace milagros. Ese es el problema de los funcionarios que se creen que esperamos milagros, solo deseamos que hagan bien su laburo, lo cual sí sería milagroso.

El que parece que encontró la forma de terminar con los problemas del Gobierno es el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, que sugirió un “pacto para el buen uso de las redes sociales”, lo que rápidamente se interpretó como censura previa, y tuvo que pegar dos vueltas en el aire para desdecirse y aclarar que lo malinterpretaron. Vamos, «Marce», ya te conocemos y sabemos que cuando la soga aprieta el cuello, el único que se escapa es el enano fascista.

ANMAT se tomó su tiempo, pero ya casi cuando se terminó el coronavirus y la cepa mutó 80 veces, tenemos aprobada la primera fase de la vacuna argentina. Dicen que ya están por aprobar la vacuna de la escarlatina, así que para 2080 ya le podemos competir a Pfizer.

Finalmente, desde el Frente de Todos porteño proponen cambiar el nombre de la emblemática Avenida Rivadavia por el de Avenida Malvinas Argentinas e Islas del Atlántico Sur. Va a ser muy práctico llamarla así, y lo más seguro es que terminen llamándola por su nombre original: Falklands.

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