Avanza la investigación sobre los terroristas, avanza la inflación y el gobierno bonaerense avanza también al completar una frase típica. Esto y mucho más en el resumen semanal de Tipos Raros.

Noticias de la Gorra

Avanza la investigación por el intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández. Algunos gobiernos luchan contra Al Qaeda, IRA, Hezbollah, las FARC, ETA o ISIS… bueno, nosotros luchamos contra la «Banda de los Copitos». No sabemos si sentir orgullo o tristeza por darnos cuenta que nuestros políticos son bananeros hasta para conseguir enemigos.

Hasta el momento, los detenidos son 4. Además de Fernando Sabag Montiel, ahora se suman la novia de este, Brenda Uliarte, una amiga de la novia que está hasta las pelotas con los chats que tenía en su celu y un tipo llamado Gabriel Carrizo al que los medios catalogaron como «el líder de los Copitos». La velocidad con la que avanza este caso nos da la pauta de que podrían estar agarrando en verdad a «La Banda de los Perejiles».

La que cayó en la volteada en toda esta joda es la vecina cheta de Cristina ya que, al parecer, su hijo mantiene un vínculo cercano con el hijo del fiscal que acusa a la expresidenta, y también es amigote de un muñeco que habría intentado ejecutar un magnicidio desde la terraza de la cheta. Todo suena muy raro y confuso si no fuera que cae dentro de la lógica de este país, que es un quilombo inconmensurable.

Por otro lado, ahora apareció un hombre que denunció que se presentó ante la custodia de la Vicepresidenta, en Juncal y Uruguay, para aportar datos sobre el intento de asesinato pero, según su versión, la Policía le pidió que regresara en otro momento y a dos cuadras del lugar recibió una golpiza. El famoso «lo fajamos por las dudas».

Siguiendo por el sendero de la demencia, apareció en la puerta de uno de los jueces de la causa de Vialidad un paquete «sospechoso», por lo que rápidamente cayó la «patrulla anti paquetes mal embalados» y lo hizo detonar. Había fruta adentro… otro temible ataque de «la banda de la mandarina».

El que tampoco está teniendo una buena semana es el exsecretario de Transporte kirchnerista, Ricardo Jaime, ya que le embocaron dos añitos más a la sombra por la «promesa de coima en la licitación del tren bala». Es decir, ya no te dejan ni prometer una cometa. Lo loco es que sigue sin decir con quién la repartía. Se ve que era muy egoísta y hacía todo sin que ningún superior supiera.

Por otra parte, salió el índice de inflación de agosto y no hace falta decir que nos volvieron a romper el culo: fue 7%. Ojo que bajó 0,4% con respecto a julio. A este ritmo, capaz que somos un país estable para 2050 y también podemos meter 8 devaluaciones en el medio… que sería lo más probable.

Justamente hablando de guita, el Gobierno está viendo cómo hace para presentar el presupuesto 2023 cuando no tiene la más puta idea de lo que va a valer un litro de leche mañana. Por suerte, contamos con geniales dibujantes en Hacienda.

Por último, llegó lo que todos esperábamos: un político honesto, un tipo que ande sin vueltas, que pongas las cartas sobre la mesa. Y quién mejor para esto que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien durante una inauguración de obras sostuvo: «Lo digo sin ningún prurito, hacemos obras no rentables, no tenemos la calculadora ni analizamos un balance». Bueno, confirmó lo que todos suponíamos: esta es la premisa peronista del «roban pero hacen», aunque últimamente se estaban olvidando del «hacen».

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