El mundo se puso raro

¡El «Puticlub» está que arde! A pocos días de las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO), la interna de Juntos por el Cambio no para de implosionar y, desde el oficialismo, solo comen pochoclo y miran cómo se matan.

La que venía calladita pero tenía la espina clavada es la exgobernadora y bajada a la fuerza de su candidatura presidencial, María Eugenia Vidal, que salió a bancar fuerte a su excompañero Horacio Rodríguez Larreta y dijo que lo va a votar. Esto detonó un poco más la interna y ahora fue Mauricio Macri quien salió indignado a las puteadas pegándole y diciendo que “ha desdibujado su perfil”. Perfil que estaría bien dibujado si ella hubiese elegido votar a Patricia Bullrich.

Justamente hablando de la precandidata Bullrich, a «La Piba» se le ocurrió una brillante idea que dejó a todos descolocados, casi al límite de pensar si confirmaba su estupidez: dijo que iba a mandar una cámara a mostrar las reservas en el Banco Central, es decir, se piensa que cada vez que el BCRA vende dólares o paga al Fondo Monetario Internacional (FMI), hay un muñeco que entra con una valija a una caja fuerte y la carga de «rúcula».

A los precandidatos de Juntos, a «Pato» tanto como a Larreta, no le estaría yendo bien en el contacto callejero, ya que ambos tuvieron que rajar de actos en la vía publica porque los empezaron a putear… y a preguntarle por proyectos. Lo más curioso es que solo estaban preparados para responder a los insultos.

El que salió a buscar los votos del empleado de clase media es Dante Sica, asesor de Bullrich, que se expidió sobre la flexibilidad laboral y dijo: «Hay que renovar todos los convenios de trabajo». O sea, queremos que los empresarios paguen poco y que los rajen cuando quieran.

Uno de los gordos de la CGT, Héctor Daer, escuchó esto y le mandó un saludo «dosmiloso» con aires mafiosos: “Así terminó De la Rúa”. ¿Capisce?

Un aplauso para el marido de Pampita, también conocido como Roberto García Moritán, que devolvió los fondos que el Estado le dio para la campaña tras bajar su candidatura. La duda es: ¿se puede no devolverlo?

El ministro de economía y precandidato a presidente por el oficialismo, Sergio Massa, sigue haciendo campaña con la nuestra y buscando el voto de la clase alta, por eso subió el piso del iImpuesto a las Ganancias. Sergio, ¿sabés qué sería bueno para la campaña? Que bajes la inflación.

Llegan noticias desde el neuropsiquiátrico de La Rosada. Gabriela Cerruti sigue redoblando la apuesta y ahora aseguró que “no es cierto que 6 de cada 10 niños en Argentina tengan hambre”. Además, reconoció que “puede haber casos puntuales de desnutrición en lugares alejados de los centros urbanos, pero que no tienen relación directa con el acceso a los alimentos”. Claro, deben ser pibes que tienen la mesa servida y eligen no comer. Al mismo tiempo, la portavoz presidencial afirmó que desde el Gobierno ven que “hay situación casi de pleno empleo en las provincias”, es decir que la desocupación del 7% es una visión pesimista. No piensan que el 93% del país tiene laburo.

Por el lado más deforestado mental de la oferta electoral, el candidato liberal Javier Milei presentó su plan de gobierno bajo el lema de «la única solución”. Es que “la solución final” le pareció un poco pianta voto. Entre los principales puntos, el Plan Liberal propone: reducción drástica del gasto público (echar gente), modernización laboral (echar gente sin pagarle indemnización), apertura comercial unilateral (liberar importaciones y hacer mierda la industria local), reforma monetaria (usar billetes verdes), reforma energética (privatizar YPF), reforma del Sistema Judicial (poner jueces amigos), libre elección educativa (privatizar la educación), modificar el sistema de salud pública (privatizarlo), nueva doctrina de seguridad (mano dura y bala fácil) y eliminación total de la obra pública (tengo amigos a los que darles el negocio).

Finalmente, hubo elecciones en Chubut y el único candidato a intendente por la localidad de Tecka, Jorge Seitune, de Alianza Arriba Chubut (PJ), perdió contra el voto en blanco.

Por último, un escándalo sacude a la ciudad de Rafaela porque un local de comida rápida vendía hamburguesas llamadas “Ana Frank” y papas fritas “Adolf”. Están por largar un menú al horno de gas, se va a llamar “Pollo Auschwitz” y sale con las patitas para delante.