El Archivo de la Memoria Trans tomó forma audiovisual de la mano de la productora Vanessa Ragone y las directoras Agustina Comedi y Mariana Bomba. Con esta última hablamos sobre lo que significa la nueva miniserie documental de cuatro capítulos que se estrena semanalmente en Canal Encuentro y que puede encontrarse disponible de forma gratuita en su canal de YouTube y en la plataforma de Contar.

En este proyecto se pueden encontrar las historias de cuatro mujeres trans que recuerdan los espacios de libertad dentro del contexto opresor que siempre las persiguió. Los carnavales y los caminos del exilio son los primeros que pudieron verse en los episodios «Valijas» y «Plumas». Los otros títulos son «Besos» y «Reveladas» y en todos el formato es una voz en off y cuerpo sonoro con soporte en el material de archivo fotográfico, estático y magnético, características cercanas a los trabajos previos de Agustina Comedi en «El silencio es un cuerpo que cae» y «Playback, ensayo de una despedida».

«Este es un proyecto que iniciamos el año pasado. La idea surgió cuando la diputada Mara Brawer, que había estado en contacto con el Archivo de la Memoria Trans por una muestra virtual, propuso trabajar el archivo de una forma audiovisual. Ahí se sumó Vanessa Ragone y ella nos convocó a Agustina y a mí. Empezamos a trabajar con el archivo, en la investigación, en la visualización de los de las fotografías. Luego se sumó Canal Encuentro como la pantalla, lo cual nos dio muchísima alegría que una serie así, donde se ven esos cuerpos y que tenga esa variedad, se vea en un canal público», detalló Mariana Bomba.

Una marca de la desigualdad persistente a pesar de estos dispositivos de resistencia es que en una actualidad que confirma dos o hasta tres temporadas de una serie apenas estrenada la primera, nos encontramos con que «Archivo de la Memoria Trans» tiene solo cuatro episodios de 15 minutos cada uno y aún no se confirmó una continuidad. Sobre esto, Mariana nos dijo que «por supuesto que hay muchísimas historias, muchísimos archivos más para contar otras, creo que sería fantástico poder hacerlo pero, bueno, siempre está la dificultad en Argentina para producir, no es fácil producir contenidos alternativos y creo que en ese sentido el Estado juega un rol muy importante y sería muy interesante que pudiera seguir acompañando a estas propuestas».

Otro de los temas presentes en cualquier historia que registre mujeres trans adultas tiene que ver con que la expectativa de vida de esta población es muy baja, y todo el tiempo que se pierda a la hora de recuperar estos relatos puede significar huecos enormes para entender la historia de las disidencias desde sus propios puntos de vista. «Todas tienen entre entre 50 y 60 años y se consideran a sí mismas sobrevivientes, no solo de la dictadura, que de hecho uno de sus grandes reclamos es una reparación histórica para todas las mujeres trans que sufrieron el abandono del Estado durante ese periodo», además hay que señalar que el trabajo está hecho a base de los testimonios de las protagonistas, dando el espacio entero a sus propias voces.

«Que se hayan podido ver en toda la Argentina nos conmueve muchísimo, nos llegan comentarios y agradecimientos y sobre todo a las mismas chicas del a, que son las que están trabajando con ese monumental acopio y preservación de las fotografías. Creo que es hermoso, hay fotografías y materiales que están llegando desde otros lugares, desde Córdoba desde Rosario, y eso es realmente increíble».