Este viernes en el Noticero charlamos con Jonatan Baldiviezo, abogado ambientalista y presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad, acerca de cómo es el panorama en cuanto a los espacios verdes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y sobre lo que quiere hacer el Gobierno de la Ciudad en Costa Salguero y Costanera Sur.

En relación a las iniciativas inmobiliarias en la capital porteña, el especialista afirma que «es un escenario muy poco esperanzador. En estos últimos 13 años hubo una catástrofe para los espacios verdes en la Ciudad de Buenos Aires, se privatizaron en la zona sur más de 150 hectáreas de espacios verdes, parques enteros se privatizaron para hacer un golf o playones de carga y descarga».

Además, detalla que «hace dos semanas se estaban vendiendo unas parcelas de lo que es el Parque de la Ciudad. Están vendiendo después y durante la pandemia predios y parcelas de parques públicos, un verdadero delirio urbanístico. Incluso, se volvió a los negocios inmobiliarios en la Costanera. El año pasado en plena pandemia estuvimos discutiendo la privatización y un negocio inmobiliario con torres en Costanera Norte, en Costa Salguero. Y este año, el Gobierno porteño avanzó con otro proyecto, nuevamente no escuchó a la ciudadanía que le dijo ‘no más torres en la Costanera, queremos una Costanera pública, verde’ y decidió avanzar con la empresa IRSA firmando un convenio urbanístico para un gran emprendimiento inmobiliario llamado Costa Urbana en la Costanera Sur, frente a Puerto Madero y al lado de la reserva ecológica, en un predio que se conoce como la ex Ciudad Deportiva de la Boca, que tiene una superficie de 71 hectáreas y es la parcela privada más grande de la Ciudad de Buenos Aires».

Al respecto de este tema, Baldiviezo explica lo siguiente: «En ese predio quieren hacer torres de 145 metros de altura, las torres más grandes que vemos en Puerto Madero, bueno, decenas de esas torres en plena Costanera y con una densidad constructiva de 900.000 metros de construcción, es decir, estamos hablando de un complejo inmobiliario que prácticamente va a ser un nuevo barrio y lo quieren hacer sobre un humedal, uno de los pocos que tiene la Ciudad, lo quieren destruir para hacer este emprendimiento que, además, viene a consolidar una historia de despojo de tierras públicas de la Ciudad, porque estas 70 manzanas no pertenecieron siempre al sector privado sino que fueron parte del Banco de Inmuebles del Estado Nacional y, hace un par de décadas, las cedieron a Boca Juniors para que allí construya una Ciudad Deportiva. Esto es bastante común, el pase de tierras públicas a clubes para un fin social o deportivo. Pero la historia no queda acá, porque luego se autorizó a Boca Juniors que no tenía la obligación de hacer la Ciudad Deportiva y, además, podía vender el predio. Y Boca acabó vendiendo en 1992 a Solares de Santamaría que luego se lo vendió a la empresa del Grupo IRSA en 1997 por 50 millones de dólares, y ese dinero -de aprobarse el convenio urbanístico- se incrementaría a mil millones de dólares, un negocio exorbitante de casi 200 mil millones de pesos que ganaría IRSA de aprobarse en la Legislatura Porteña, casi un tercio del presupuesto actual que tiene la Ciudad de Buenos Aires».

Finalmente, el abogado ambientalista manifiesta que «la ciudadanía reaccionó a los negociados de los 90′» y se incorporó en la Constitución de la Ciudad «que dice que la Costanera que es pública tiene que seguir pública y la que se encuentra en manos privadas se tiene que recuperar».

Audio completo de la nota

Deja una respuesta