El martes 9 de marzo a las 21 horas se estrenó la nueva temporada del musical “Teresita, una vida mierda” en el Teatro Picadilly de Avenida Corrientes, en Buenos Aires.

La obra escrita por Alejandro Ibarra y Chechu Vargas, quien también interpreta a Teresita, cuenta la historia de una mujer que decide quitarse la vida a causa de un desamor, pero en su intento suicida experimenta una epifanía donde dos materias fecales, gestadas en lo más profundo de su ser, toman vida para mostrarle cómo superar esa crisis.

El argumento es un delirio y la puesta en escena física, dinámica y detallamente coreografiada, soporta este universo escatológico. El público queda atrapado en una espiral de risas que culmina en reflexión: todos llevamos mierda adentro, debemos reconocerla, amigarnos con lo que somos y soltar los desechos que le pertenecen a otros.

La plasticidad de Mariano Magnífico, el orgánico timing de comedia desplegado por Nahuel Adamis, la comprobada destreza en danza de ambos, la hilarante expresividad de Chechu Vargas y su limpio desempeño vocal, logran que una obra sobre la mierda se convierta en una divertidísima y hermosa pieza de arte.

La dirección y coreografías están a cargo de Alejandro Ibarra, la música fue compuesta por Matías Ibarra e interpretada en vivo por Agustín Konsol al piano. La elegante escenografía fue responsabilidad de la experimentada Magalí Acha, y el vestuario de Marisol Castañeda.

“Teresita, una vida de mierda” puede verse todos los martes a las 21 horas en el Teatro Picadilly ubicado en Avenida Corrientes 1524.

Vargas, protagonista y coautora, dio una entrevista a puntocero en Buenos Aires Cosmopolita y contó algunos detalles del proceso creativo.