Gracias a internet podemos conocer distintas culturas y sus costumbres un tanto curiosas como cuestionables. Durante este último tiempo, se estuvo hablando sobre los bacha o «Niños Danzantes», una práctica de explotación sexual que afecta a niños y adolescentes de toda una región.

Esta práctica se remonta al año 1872. Los jóvenes de no más de 16 años bailan para entretener a los adultos. La razón de por qué siempre son jóvenes es muy simple: al ser un país con una doctrina y contexto del islam más conservador, las mujeres no pueden hacer esos bailes sugestivos y, mucho menos, representar otras culturas.

Los bacha no solo bailan las danzas tradicionales sino, también, se especializan.

Probablemente viste videos de nenes bailando muy producidos en sus atuendos y maquillajes. A finales del Siglo XIX, en Irán, esta costumbre fue prohibida, trasladándose a los montes de Afganistán y Turkestán. Estos niños eran comprados a familias pobres y a los «bacha bazi» se les prometía que, si se adaptaban, podían acceder a una puesto privilegiado en el mundo de los negocios, pero la inmensa mayoría se veían abocados a un final trágico. Muchos no tenían tanta suerte y eran asesinados por negarse a servir o eran abandonados al perder la juventud.

El término bacha bazi en iraní significa «muchacho imberbe» y en la lengua iraní antigua, Patzún, quiere decir “jugar con niños”. Estos jóvenes son raptados o comprados antes de llegar a la pubertad. Aunque en teoría los talibanes prohibieron esta bárbara costumbre debido a que no cumplía con la doctrina que ellos profesaban, la realidad es que sus propios dirigentes lo practicaban. Los niños son enviados a hombres maduros y ricos, les pintan la cara y les ponen ropas femeninas para bailar, distraer y satisfacer sexualmente a sus dueños. Actúan en fiestas en las que las mujeres tienen prohibida la entrada y en las cuales los bacha bazi cumplen un rol de reemplazo sobre ellas.

En los últimos años se trató de acabar con la práctica. En el año 2017, el gobierno afgano prohibió esta práctica pero se desconoce que la misma haya sido efectiva, ya que muchos de los hombres son poderosos y algunos son hasta excomandantes del gobierno.

Además, hay que recordar que desde agosto del año 2021 los talibanes volvieron a tomar el poder y los derechos humanos en esta región están cayendo en picada. No solo los niños perecen ante este régimen sino, también, mujeres y niñas sufren las políticas impuestas: no pueden vestirse con otra cosa que no sea un velo y tampoco pueden realizar actividades sin la supervisión de un hombre. Asimismo, tienen prohibida la educación y el trabajo. Según datos de UNICEF, que datan de agosto de 2021, 4,2 millones de niños se encontraban sin escolarizar, de los cuales 2,2 millones eran niñas.

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