Ya los antiguos romanos rendían culto al jugo de Baco, un líquido que va mucho más allá de lo gastronómico para constituir todo un elemento de cohesión social, una excusa para la reunión, que se puede compartir tanto para aplacar las penas como para celebrar las alegrías.
Las técnicas de elaboración del vino han ido evolucionando a lo largo de los siglos. En las provincias de Mendoza y San Juan se implantaron los primeros viñedos entre 1569 y 1589. Es a partir de entonces cuando la vitivinicultura manifestó un amplio y acelerado desarrollo, principalmente en las provincias andinas, unos cultivos favorecidos por las óptimas condiciones climáticas y de suelo de estas regiones. Con terrenos arenosos, algo de ripio y con un clima continental seco, ya que las temperaturas mínimas que puede la vid aguantar son de hasta -20 grados en invierno y las demasiado altas 30 grados en verano (especialmente si van acompañadas de sequedad, viento caliente y seco), que son temperaturas que queman hojas y racimos. El granizo es el meteoro más dañino para la viticultura.
A principios del Siglo XVII, ya se contaba con una importante producción de vinos, lo que llevó a buscar nuevos mercados, como la provincia de Buenos Aires. Actualmente, Argentina ocupa un importante lugar en el contexto mundial y comienza a posicionarse como un exportador altamente competitivo de los tradicionales países vitivinícolas como Francia, España e Italia, donde los romanos plantaron sus primeras cepas.
Mucho ha cambiado el mundo desde estas novatas cosechas, aunque su consumo se ha expandido a todos los rincones del planeta. Según los expertos, a día de hoy las mujeres y jóvenes se unen a este clan, y demandan un tipo de vino elaborado con uvas inmaduras que tienen menos cantidad de azúcar y menos alcohol.
Argentina se muestra al exterior como un mercado en auge. En el primer semestre de 2012 se produjeron subidas del 25% en los volúmenes totales comercializados de vinos espumosos, del 66% en los espumosos frutados y del 53% en los vinos gasificados con relación al mismo período de 2011.
El 89% del total del volumen comercializado en el acumulado 2012 correspondió al despacho de estos productos en el mercado interno y el 11% a la exportación, según el Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Un negocio muy cuidado por los argentinos que no solo investigan los mercados vinícolas al aplicar los mejores métodos para su crianza, sino que también hacen partícipes a los ciudadanos.
Fiestas en honor a Baco señalan los calendarios de los argentinos. Una de las más importantes a nivel internacional es la Fiesta Nacional de la Vendimia que se celebra en la provincia de Mendoza, donde más de mil bodegas producen un promedio de 400 millones de litros al año, y se consagran a la industria vitivinicultora como principal motor económico de la región.
Este festejo ocupa el segundo lugar en el ranking de las diez fiestas de cosechas más importantes del mundo. Un conjunto de pequeñas fiestas populares que se celebran en 18 departamentos de la provincia, donde además de espectáculos de música, baile y gastronomía, los mendocinos eligen a la candidata que los representará en el anfiteatro griego de la ciudad el primer sábado de marzo, para ser coronada como Reina de la Vendimia.
Según informó el ministro de Turismo del gobierno de Mendoza, Javier Espina, “durante los días previos al acto central los visitantes podrán disfrutar de más de 100 artistas, de la Vía Blanca y el Carrusel: recorridos céntricos donde más de 40 mil personas vibran ante el paso de cada carro alegórico departamental, mostrando la historia de cada uno de los departamentos mendocinos”.
Algunas propiedades para la salud que se pueden añadir al sabor del paladar están asociadas con la longevidad, pues contiene vitaminas como la A, C y varias del complejo B, como biotina y el ácido fólico. El vino es un remedio terapéutico en la ansiedad y la tensión emocional, por ello varios expertos consideran que el vino mantiene en un justo equilibrio la mente y los sentimientos. Sin duda un manjar apropiado para tomarse en cualquier momento del día y apto para cualquier situación. No hace falta ser un experto en vinos.
Artículo elaborado especialmente para puntocero por Lourdes Fajardo Aguado.

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