Uno de los lugares que recomiendo, si tienen la posibilidad de viajar hacia esta provincia, es Laguna Blanca, uno de los pueblos pertenecientes al municipio de Villa Vil, que se encuentra ubicado a 2.160 metros sobre el nivel del mar, lugar que fue habitado por los antiguos pobladores conocidos como huillahuiles.
Animales en el puebloEl viaje que realicé comenzó al partir desde el Departamento de Belén hacia Laguna Blanca. En el camino visitamos un pueblo llamado Puerta de Corral Quemado, una pequeña población que subsiste, como muchas otras, con la crianza de chivos y con el cultivo de frutas y verduras. Uno de los lugares que me llamó la atención fue el museo que está en constucción, ya que se han encontrado muchísimos objetos y restos de animales que habitaron este territorio 10 mil años atrás, además de elementos paleontológicos y arqueológicos.
Laguna Blanca fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1982, para resguardar la vida silvestre y las especies de camélidos, vicuñas, llamas y suris, además de aves como los flamencos que habitan la zona. La reserva cuenta con una superficie de 770 mil hectáreas.
Vicuñas
Los paisajes que acompañan el viaje desde Villa Vil y Laguna Blanca son increíbles, es como un viaje en el tiempo. Se pueden observar rocas y cerros desde los cuales se pueden apreciar las diferentes tonalidades de la tierra, que están allí por la presencia de diferentes minerales: colores verdes, rojos, ocres. También se observan a lo lejos cadenas montañosas de grandes alturas, y otras de las atracciones es observar la erosión y el paso del tiempo en los cerros, que forman diferentes texturas y formas y, aunque cueste creerlo, entre medio de los cerros podemos encontrar restos de sal y hasta enormes dunas de arena blanca como las de la Cuesta de Randolfo.
Ruta cortada por la lagunaGran parte del camino está asfaltado y se accede por la Ruta Provincial 43, aunque después se llega a Laguna Blanca por un camino de ripio, por eso es aconsejable visitarlo en camioneta o, para los más aventureros, en bicicletas acordes al terreno por el cual van a transitar. Durante el viaje, otro de los obstáculos naturales con el cual uno se puede encontrar son los ríos que, dependiendo como esté el tiempo, crecen y el agua baja por los cerros y puede traer repentinamente árboles, piedras, animales. Eso sí, es agua cristalina y muy fría. Es tan sorprendente el paisaje que lo que ha ocurrido es que unos kilómetros antes de llegar a destino, entre medio de los cerros, se ha formado una gran laguna de color verde claro, que desde 1987 no se ha evaporado y cortó gran parte de la ruta, lo que hace que tengamos que desviarnos por un camino sobre los cerros y quedemos en medio de la laguna, con algunos cerros que son como islas flotantes.
Antes de llegar al pueblo nos encontramos con un gran espejo de agua y eso es Laguna Blanca, en la cual habitan (por lo general) varias especies de flamencos, aunque durante estos años por la cantidad de agua y la profundidad que tiene la laguna, estas especies han ido emigrando hacia otra laguna en cercanías de Antofagasta de la Sierra.
Laguna con pequeño flamencoEl paisaje es sorprendente, constantemente uno no puede creer que entre medio de tantos cerros de escasa vegetación, se concentre este enorme espejo de agua salada que refleja su paisaje y, de algún modo, también refleje la paz de quienes están allí. Tal vez sea lo más hermoso de este pueblo que lleva su nombre.
Continuamos con el recorrido y a lo lejos se puede divisar al pueblo, un conjunto de pequeñas casas, bajas, rodeadas de álamos y sauces. Allí habitan unas 500 personas, y se puede observar una pequeña división en el pueblo, construcciones más antiguas, en donde se encuentra la iglesia y la escuela.
Lugar donde se realiza la ceremonia de la PachamamaUnos metros más adelante encontramos el resto de las viviendas (en su mayoría construidas con ladrillos de adobe), los terrenos y las tierras de cultivos cercados con pircas (piedras superpuestas unas con otras). En el centro del pueblo se encuentra la plaza y un espacio construido especialmente para realizar los festejos de la Pachamama. Allí, todas las familias se reúnen y dejan sus ofrendas en forma de agradecimiento. También se elige al mejor animal para sacrificarlo en honor a la Madre Tierra: para esta festividad los pobladores se visten con sus ropas típicas (poncho de llama, medias, etc.), que los protege de las bajas temperaturas, ya que esta festividad se realiza entre el 31 de julio y el 1º de agosto.
Otro de los lugares especialmente construidos en el pueblo son los corrales donde se realiza la Ceremonia del Chaku, que se lleva a cabo desde el 2003 como parte de la preservación de la vicuña, animal que se encontraba en peligro de extinción a causa de la caza furtiva para el aprovechamiento de su lana y de su carne. La lana de este animal es muy bella, fina y, por ese motivo, es muy cara (gran parte es exportada hacia Europa).
Vicuñas De esta forma, se ha implementado el Programa de Manejo de la Vicuña, que permite que parte de de la lana que se obtiene del Chaku sea distribuida entre los miembros de la Cooperativa de Laguna Blanca y que logra proporcionarles fibra legal para la elaboración de hilados y prendas entre los artesanos de la región.
La vicuña es la especie más chica de los camélidos. Es un animal salvaje que no pudo ser domesticado por el hombre y habita en la puna de Argentina, Perú y Chile.
El chaku consiste en la captura, esquila y posterior liberación de las vicuñas salvajes. Esta es una técnica que fue copiada de los pueblos precolombinos. Es una gran estrategia, a través de la cual se realiza un aprovechamiento de los recursos naturales y ayuda a preservar esta especie para que nuevas generaciones puedan conocerla.
Es muy difícil tener contacto con esta especie, ya que se asusta fácilmente y huye aunque, por suerte, durante el camino hacia Laguna Blanca pude apreciar a vicuñas que estaban cuidando a sus crías y se bañaban en unos pequeños charcos de agua.
CaminoUno de los guías, que recorre habitualmente el lugar y con el cual tuve la posibilidad de viajar y de aprender muchísimo sobre la cultura y este pueblo, me contó que de a poco esta zona se está haciendo conocida por los turistas o curiosos que llegan a la región, ya que los pobladores y el municipio poco a poco se están organizando para recibir a los visitantes. Un ejemplo de ello es el hotel que se encuentra en el pueblo (a estrenar): una construcción moderna bordó que llama la atención por el color que resalta entre el paisaje, con una vista espectacular del pueblo y de la laguna. Sin lugar a dudas, vale la pena pasar varios días aquí y apreciar tanta belleza.